-
EsposasPerfectas.com - Cap 11
Fecha: 13/03/2026, Categorías: Transexuales Autor: maria sol, Fuente: TodoRelatos
... mujeres conectadas seguramente con mezcla de curiosidad y juicio. Antes de encender Giselle la cámara de mi compu, me dice sonríe con frialdad aristocrática, debes demostrar que escondes competencia y desdén. Intento responder pero las miradas de las tres me dan a entender que no tengo opción de resistencia. La moderadora abre la sesión con voz firme: — Hermanas esposas, hoy recibimos nuevamente a nuestra hermana Maríe, recién consagrada por cierto. Ha sido poseída, marcada por dentro y fuera y sellada como esposa por su marido. Todas aplauden demostrando alegría, realmente me sorprende pensar que todas ellas han pasado por lo mismo y me lo demuestran de esta forma. — Ahora debe aprender a conversar, a mantener la compostura, a ser reflejo de la grandeza de su marido. Las demás asienten, algunas aplauden suavemente con sus guantes de encaje. Yo bajo la mirada, sintiéndome diminuta y observada. La primera clase práctica comienza: me hacen simular un té con damas de alta sociedad, mientras veo que mis tutoras invitan a pasar a las criadas quienes sirven un opulento desayuno. Cada gesto es observado, cómo tomo la taza, cómo coloco los dedos, cómo cruzo las piernas. Una de mis tutoras me corrige con su abanico mi mano levemente mi mano cuando no logro el ángulo exacto de la muñeca. Otra me obliga a repetir sonrisas ensayadas frente al espejo. — Recuerda: tu voz es tu arma, pero tu silencio es tu joya más valiosa —susurra una de ellas a mi ...
... oído. Conversamos entre todas acerca de cosas de mujeres sin nombrar a nuestros maridos, algunas hablan de sus hijos, otro de las amantes de sus maridos, de sus últimas compras y viajes incluso etc. Cosas simples y cotidianas de mujeres de alta sociedad, que de no ser por las continuas correcciones, hasta podría haberlo disfrutado. Al finalizar y cerrar la sesión en el foro de esposasperfectas.com, mi marido entra en la sala, observando desde la distancia. Todas nos levantamos y hacemos una leve reverencia. Yo me inclino más que ninguna, pues sé que mi lugar es el de la más obediente. Él sonríe apenas, satisfecho. — Mi esposa aprende rápido —dice, con voz grave que me eriza la piel—. Pero apenas es el comienzo. Por lo visto hoy has comenzando a aprender a hablar como la dama y esposa que ya eres, pero debes aprender a hacerlo como la Duchesse, eso es algo que te demandara mucho esfuerzo de tú parte... mañana aprenderás a humillarte con gracia, como solo las esposas perfectas saben hacerlo. La sala estalla en murmullos de aprobación. Yo bajo la cabeza, temblando, entre el orgullo de complacerlo y la angustia de lo que aún me espera. Si me permiten Señoras, requiero la presencia de mi esposa, mientras ofrece su mano para ayudarme a levantar, ordenando además que llamen a mis criadas para sumarse a nosotros en la sala xxx a la que no he escuchado bien su nombre por nervios, y que por supuesto desconozco. Sigo a mi marido por unos pasillos que no conozco que nos llevan ...