-
Educando a un pervertido singular. capitulo 6: CONFESIONES (M/b exibicionismo, )
Fecha: 14/03/2026, Categorías: Gays Autor: Arcan1298, Fuente: SexoSinTabues30
... volvía a verlos, pero ahora además de tratar de andar desnudo, usaba cosas para ponérmelas atrás, lapiceros, marcadores, incluso la punta del palo de la escoba, jalármela con algo adentro era lo mejor, a veces salía con mi mamá y llevaba algo como una zanahoria o a veces un marcador atrás, nadie sabía pero lo sentía cuando caminaba, me subía al bus o me bajaba, al principio mi mamá me regañaba que muy despacio caminaba pero luego me acostumbré a ir mas rápido. Una vez veníamos en el autobús y venía repleto de gente, mi mamá venía sentada y casi dormida y yo venía parado a la par del asiento, alguien me comenzó a tocar las nalgas, yo no me movía, me gustaba, pero me daba mucho miedo porque mi mamá se podía dar cuenta, cuando la mano llego entre mis nalgas paso los dedos por mi culo y sintió la punta del marcador que había usado ese día, al principio lo toco para estar seguro que no era otra cosa luego agarrando la punta, comenzó a sacarlo poco a poco, cuando estuvo mas o menos a la mitad lo metía de nuevo, eso me paró el pico pero me hacía temblar que mi mamá o alguien mas se diera cuenta, la gente pasaba y subían más así que se ponía mas apretado, pero la mano seguía metiendo y sacando el marcador de mi culo, hasta que no pude mas y me dieron las coquillas, sino hubiera ido agarrado del asiento me hubiera caído porque hasta lucitas vi, luego cuando reaccioné la mano no estaba pero tampoco el marcador, seguro se cayó cuando me dieron las cosquillitas, fue lo mas ...
... emocionante que me paso jamás. A mi mamá la metieron presa por tratar de hacer negocios para pagar una deuda que tenia con quien le daba la mariguana, y es así como vine a para adonde mi abuela y te encontré a ti. Terminó su relato y yo tenía la verga a mil, goteando de morbo y deseo, además de la realización de que no estaba ante un virgen o inocente palomito como originalmente había creído, sino un pequeño pervertido en potencia, sentimientos encontrados me abatieron de pronto, por un lado la realización que no había sido su primero y ese pequeño celo de quien lo fuera, y por otro lado, la emoción y morbo de las similitudes entre nuestras vidas, todas las cosas que ya de adulto me molestaban, todos esos «y si hubiera hecho esto» o «si hubiera seguido caminando» o «si hubiera estado desnudo frente a..» todos esos «que hubiera pasado si» me daban un morbo macabro, podría hacerlos realidad con Mateo, podría comprar las cosas que a su edad ni hubiera podido soñar y establecer situaciones para que él disfrutara y para hacerlo yo obviamente, con la posibilidad de un adulto supervisando y guiando, todo me daba mil y un ideas y me excitaba aún más. Me percaté que Mateo me veía tratando de adivinar mis pensamientos, me había quedado callado mucho tiempo supongo -¿Soy muy cochino no? – me preguntó – Somos mi querido colega, somos muy cochinos y ¿sabes qué? – ¿Qué? – ahora portaba una hermosa sonrisa mientras me miraba el rostro y la verga salivando de emoción por su ...