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El Feo que me Cogió como una Puta - Parte 2
Fecha: 18/03/2026, Categorías: Hetero Autor: Maai, Fuente: TodoRelatos
... entrar." La lógica era absurda, pero en ese momento, bajo la luz del amanecer que filtraba por su ventana, le pareció razón suficiente. Se dirigió a su habitación, todavía en ropa interior, y después de un momento de vacilación, se lo colocó. No hubo dolor, solo una presión extraña, invasiva… y luego, una sensación de placer que la hizo contener el aire. "¿Por qué esto se siente tan bien?" Se vistió rápido, eligiendo un atuendo discreto pero lo suficientemente provocativo como para saber que Jordan lo notaría: una falda corta de mezclilla que se movía con cada paso, una blusa ajustada y un suéter ligero que dejaba entrever el contorno de su sostén. Mientras caminaba hacia la universidad, cada movimiento le recordaba el objeto que llevaba dentro. Era como si Jordan la controlara a distancia, como si sus dedos invisibles la estuvieran tocando sin siquiera estar allí. "Esto es humillante. ¿Por qué me excita tanto?" La rabia contra sí misma crecía con cada paso, pero también algo más, algo que no quería reconocer. En el pasillo de la universidad, lo vio. Jordan estaba allí, apoyado contra un locker, hablando con alguien que ella ni siquiera registró. Sin pensarlo, se acercó, decidida. —Quiero hablar —dijo, con una voz que sonó más firme de lo que esperaba. Jordan la miró de arriba abajo, como si ya supiera exactamente por qué estaba allí. —¿Lo estás usando? —preguntó, sin preámbulos. Ángela sintió cómo el rubor le quemaba las mejillas, ...
... pero asintió. —Sí. Fue entonces cuando Jordan, sin importarle quién pudiera estar mirando, deslizó su mano bajo su falda. Ella contuvo un grito, paralizada entre el shock y el miedo a que alguien los viera. "Si grito, todos sabrán… todos verán cómo me dejo tocar por él." Pero no gritó. Permaneció quieta, sintiendo cómo sus dedos gruesos exploraban, confirmando que había obedecido. El plug, ahora bajo su tacto, se movió levemente, y una oleada de placer la recorrió. —Buena puta —murmuró Jordan, con una voz que hacía que sus palabras sonaran tanto a insulto como a halago. Ángela quiso insultarlo, decirle que no tenía derecho, pero antes de que pudiera reaccionar, él le agarró la muñeca con fuerza y la arrastró hacia un salón vacío. La puerta se cerró con un golpe seco, y Jordan, sin soltarla, le ordenó: —Chúpame la verga. "¿Quién se cree este idiota para tratarme así?" Pero en lugar de escupirle, en lugar de abofetearlo como se merecía, su mente traicionera le recordó la noche anterior, la forma en que Jordan la había hecho sentir, el placer que le había dado. Y casi sin pensarlo, se arrodilló. El suelo frío contra sus rodillas, las manos temblorosas desabrochando su cinturón, la mirada de Jordan desde arriba, satisfecha, como si siempre hubiera sabido que terminaría así. Y lo peor de todo era que, en ese momento, con el plug todavía dentro de ella y la humillación ardiendo en su piel, Ángela no podía negar que esto era exactamente lo que ...