1. Un campamento lechero p2


    Fecha: 19/03/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Gays Sexo en Grupo Autor: Leo198272, Fuente: SexoSinTabues30

    ... «Ahora, vamos a ver cómo se siente cuando eyaculo. No se detengan.»
    
    Ted y Tommy continuaron chupando con entusiasmo, y no pasó mucho tiempo antes de que Marcus alcanzara su clímax, llenando la boca de Ted con su leche caliente y espesa. Ted tragó cada gota, saboreando el gusto salado y dulce, sus enormes pechos hinchados de excitación. Tommy, por su parte, se aseguró de lamer cada gota de leche que caía, disfrutando del sabor y la textura. Jimmy y Mike, sin dejar de acariciar y besar a Marcus, se aseguraron de que el instructor estuviera completamente satisfecho. Los pechos de los niños, grandes y sensibles, se rozaban entre sí, añadiendo más excitación a la escena.
    
    «Muy bien, chicos,» dijo Marcus, sonriendo. «Eso es todo por hoy. Recuerden, la práctica hace al maestro. Y en anatomía, la práctica es esencial.»
    
    Los niños aplaudieron, emocionados por la lección. Ted, Jimmy, Tommy, y Mike, con sonrisas en sus rostros y sus enormes pechos aún palpitantes de excitación, sabían que habían aprendido algo valioso ese día. Y con eso, se dirigieron a su siguiente actividad, listos para enfrentar cualquier desafío que el campamento les presentara, con sus pechos grandes y pesados balanceándose con cada paso.
    
    Esa tarde, mientras Ted y sus amigos jugaban en el lago, el director del campamento se acercó a ellos. «Ted, ven un momento,» dijo, con una sonrisa misteriosa. «Quiero mostrarte algo especial.»
    
    Ted, curioso, siguió al director a su oficina. Una vez allí, el ...
    ... director cerró la puerta y se acercó a Ted, sus manos acariciando los enormes pechos del niño. «Ted, eres un chico muy especial,» murmuró. «Y quiero que seas mi asistente personal. ¿Te gustaría?»
    
    Ted, sorprendido pero excitado, asintió. «Sí, señor director. Me encantaría.»
    
    El director sonrió y comenzó a desabrochar su pantalón, revelando su verga ya dura. «Entonces, ven aquí y muestra lo que has aprendido,» dijo, guiñando un ojo.
    
    Ted, sin dudarlo, se arrodilló y tomó la verga del director en su boca, comenzando a chupar con entusiasmo. El director gimió de placer, sus caderas moviéndose al ritmo de las succiones de Ted. No pasó mucho tiempo antes de que el director alcanzara su clímax, llenando la boca de Ted con su leche caliente y espesa.
    
    «Muy bien, Ted,» dijo el director, sonriendo. «Eres un chico muy talentoso. Ahora, ve y disfruta del resto de tu día. Y recuerda, siempre estaré aquí para ti.»
    
    Ted, con una sonrisa en el rostro y sus enormes pechos aún palpitantes de excitación, salió de la oficina del director, listo para enfrentar cualquier aventura que el campamento le presentara. Sabía que su estancia allí sería inolvidable, llena de descubrimientos y placeres que nunca había imaginado.
    
    Esa noche, después de que todos los niños se acostaron, Rod entró silenciosamente en la cabaña. La luna llena iluminaba la habitación, proyectando sombras danzantes en las paredes. Rod se acercó a la cama donde dormían Ted, Jimmy, Tommy, y Mike. Con una sonrisa maliciosa, ...
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