-
ESCORT 8 Mi padre estrena mi culito
Fecha: 20/03/2026, Categorías: Incesto Autor: cachorra, Fuente: TodoRelatos
... todo eso no fueron acuchadas, al contrario, cada que me quejaba y le suplicaba que me la sacara me daba una nalgada y me decía que no fuera estúpida, que como mujer este era mi deber, hacerlo feliz y que me acostumbrara rápido para que yo también disfrutara. Con las fuerzas que me quedaban me pude enderezar dejando mi peso sobre mis codos, volteé sobre mi hombro para verlo, mis ojos y mejillas estaban llenos de lágrimas, con una mano la puse sobre su abdomen para poder detenerlo, pero el solo me la tomo, y me la sujeto en mi espalda, no pude con el peso y caí de nuevo sobre mi pecho y cara; mi padrastro tomo mi otra mano y las junto sujetándolas con una sola mano y así siguió entrando y saliendo lentamente. Por mi cabeza pasaban mil pensamientos, trataba de concentrarme en aguantar hasta que terminara de disfrutar de mi virgen ano, me sentía indefensa, humillada al mismo tiempo que llegaron a mi mente los recuerdos de la conversación de mi prima con sus amigas, por lo bonita que estoy los hombres quieren hacerme esto mismo, tomar mi cuerpo y usarlo a su antojo, el estar ahí siendo sodomizada era mi culpa por ser tan bonita. Recordé las veces que los hombres en la calle me gritan de cosas, las dos veces que el dueño de la tienda me ha dado una nalgada, mi cuerpo y mis piernas temblorosas se retorcieron en un placentero escalofrió cuando recordé la mano rasposa de aquel hombre con trabajo en fabrica. -jejeje bien perra jejej así se hace – me dijo mi padrastro porque ...
... con el placentero escalofrió mi culito se apretó. No le hice caso; aprete los ojos concentrada en aguantar lo más que pudiera sin desmayarme. En un momento de delirio, sentí raposa la mano de mi padrastro que sujetaba mi cadera, fue extraño porque él es de manos finas y delicadas por su trabajo en oficina, pero en ese momento, el delirio me hizo imaginar que era una mano diferente, como pude abrí los ojos y como pude, traté de mirarlo desde mi posición. Efectivamente, era mi padrastro, con una sonrisa de triunfo y placer que era provocado por mi cuerpo. Ahí fue cuando reafirme la idea de que los hombres y sobre todo los hombres maduros es lo que buscan en mí, buscan tomar mi cuerpo para su placer, y el que yo con tan solo 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 años provocara esos instintos hizo que me sintiera orgullosa. Aprete de nuevo los ojos y los abrí para estar segura de lo que estaba viendo. Mi padrastro, un hombre guapo, con cuerpo musculoso y estético, con un gran trabajo que le deja mucho dinero, seguro a parte de mi madre, muchas mujeres lo buscan, pero ahí estaba yo, desnuda en mi cama con el culo parado y el desnudo, metiéndomela por detrás. Sus ojos y su sonrisa eran de triunfo, sus gemidos eran de profundo placer, un placer que yo lo provocaba, un placer que todas las demás no le daban. Cerré los ojos sintiéndome toda una mujer, mucha más mujer que todas las demás, mucha más mujer que todas aquellas mujeres que su hombre prefieren mirarme a mí que a ellas, me sentía ...