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Ana y Emma: Solas en casa.
Fecha: 26/03/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Incesto Lesbianas Autor: dzztenk0, Fuente: SexoSinTabues30
... perfectamente sobre la vaginita de Ana, esto para que el roce entre sus dulces labios se sintiera más húmedo. Ana se colocó sobre sus codos, gimiendo y cerrando los ojos, concentrándose en dejarse usar por su hermana, concentrándose en cómo sus húmedas vaginas chocaban y compartían fluidos. Los gemidos de Ana se hacían cada vez más constantes y altos, Emma al notar esto comenzó a mover con más vigor y rapidez sus caderas, dentro de poco se escuchaba perfectamente el húmedo sonido de sus dulces vaginas chocando una contra la otra e inevitablemente también los gemidos de Emma aumentaron el volumen. Por varios minutos se escucharon los desesperados gemidos de ambas niñas, gemidos tan altos que seguramente cualquiera que parece frente a esa casa escucharía a esas dos niñas pervertidas dándose placer. Esto hasta que Emma fue la primera en sucumbir ante el orgasmo, hizo presión fuertemente dejando ambas vaginas presionandose mientras tenía espasmos y soltaba sus últimos gemidos, su cara se puso algo roja, ahora estaba demasiado sensible, cualquier movimiento la hacía temblar y quejarse de lo intensa que era esa sensación en su pequeño cuerpo de 7 años. Ana solo disfrutaba cómo su hermanita tenía ese rico ataque durante el orgasmo, Emma siempre era la primera en caer. Poco a poco deshicieron la posición, Ana se acercó a Emma para besarla, besos lentos y pausados mientras acariciaba su espalda, la piel de Emma se sentía muy calida y juntando sus cuerpo se sentía aún mejor. Ana ...
... se sentó en la orilla del sofá, atrajo a Emma que aún seguía de rodillas en la alfombra. • Aún falto yo hermanita Dijo Ana sobando su vaginita y viendo cómo Emma se acercaba, sacó su lengua y la pegó entre los húmedos labios vaginales de Ana dejando que ella se moviera a su gusto. Ana movía sus caderas encantada, trataba de tener cuidado de no hacerlo muy rápido o se vendría demasiado pronto, pero ver cómo Emma mantenía una sonrisa mientras su boca era usada de esa manera le calentaba mucho. • Ugh… Emma Dijo temblando y moviendo sus caderas rápido, se escuchaba un sucio ruido de chapoteo, no ayudó en nada que Emma también moviera su lengua. Junto con todo lo que habían hecho le fue imposible soportar más, tomó con ambas manos la cabeza de su hermanita mientras se corría, los dedos de sus pies se apretaron y cayó de espaldas arqueando su espalda gimiendo fuerte, Ana soportaba bien la intensa sensación del orgasmo en su cuerpo pero esa vez parecía haber sido demasiado. Cuando las cosas se calmaron Emma ayudó a su hermana a sentarse y luego a ponerse pie, ambas tomaron sus ropas del suelo y apagaron la televisión de la sala de estar, ya era de noche. Juntas subieron a su habitación, dejaron sus ropa tiradas cerca de la puerta y se metieron a la cama, no se molestaron en ponerse pijama. Bajo las sábanas ambas se vieron a los ojos, sonriendo. • Te amo mucho, hermanita. ~ Yo también te amo. Se acercaron a besarse y se abrazaron, en el intermedio Ana pellizcó ...