-
Abuela ennegrecida 1
Fecha: 28/03/2026, Categorías: Sexo Interracial Autor: Yuriana40, Fuente: TodoRelatos
... parte de la gran verga negra de Francis. Estuvo así unos minutos para después colocar su pierna derecha por encima de mi pierna izquierda, mientras se dejaba caer, lance un grito que espero por fortuna, nadie lo haya escuchado. Cuando ese infeliz se dejó caer pude sentir como la gran cabeza de su verga presionó la entrada de mi útero, ese maldito negro realmente llegó demasiado profundo. Con mis manos intente apartarlo de mí, el levantó un poco las caderas para dejarse caer nuevamente. Lance un nuevo grito, a lo que Francis empezó a levantarse y dejarse caer, me estaba follando en esa postura asegurándose de que recibiera por completo su miembro dentro de mí. Después de unos minutos Francis se puso de pie, liberándome de ese gran castigo, solamente para ver ahora a Kojo tomar su lugar, intente ponerme de pie, pero Francis lo impidió. Kojo, sin medir palabras, introdujo su pene de golpe y empezó a martillar mi pobre vagina sin piedad. Empecé a gritar ya que el infeliz de Kojo no solamente tenía una verga tan grande como la de su hermano, si no que, al estar curvada, no podía ponerse recta dentro de mí vagina, esto hacía que la cabeza presionara las paredes de mi vagina. No pude resistir tal castigo y los gritos se convirtieron en fuertes gemidos. - vamos maldito negro, no te detengas, sigue golpeando mi vieja concha con tu verga; no podía creer que dijera eso, pero la sensación era realmente deliciosa, nunca me había sentido tan llena, realmente necesitaba eso. - ...
... cállate puta, solo eres una vieja blanca que necesita verga negra; respondió Kojo mientras me follaba de forma violenta, estuvo así unos minutos para después detenerse y hacerse a un lado. Eso sólo significaba una cosa, era hora del cambio. Francis se recostó en la cama con una mano en la base de pene, solo ahí pude ver lo realmente grande que era. - vamos perra, sube arriba y ponte a cabalgar; dijo Francis. Sin dudarlo, me coloque arriba de él, me agache y con una mano tome su pene y lo coloque en la entrada de mi vagina. La sensación de tener nuevamente esa gran cabeza mis labios vaginales para volver a entrar, era sumamente deliciosa. Me deje caer y ese gran miembro volvió a estar dentro de mi otra vez. Coloqué mis muslos a ambos lados de su cintura, mis manos firmes sobre su marcado pecho y empecé a mover mis caderas de arriba a abajo muy lentamente. El coloco sus manos en mis caderas y cerró los ojos. Esa fue una señal para que lo hiciera más rápido, sin avisarle, empecé a moverme más rápidamente dejando caer mi trasero con fuerza. El apretó los dientes mientras decía cosas que ni siquiera eran palabras, eran sonidos que no tenían ningún significado. Dejé caer mi busto hacia el para abrazarlo ya que la sensación de antes, volvió a repetirse. Podía sentir nuevamente su gran cabeza chocar con la entrada de mi útero como si se tratara de un beso entre su glande y mi oviducto. El soltó mis caderas para ahora colocar ambas manos en cada una de mis flácidas nalgas y ...