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PERDÍ MI VIRGINIDAD EN UN ASILO
Fecha: 29/03/2026, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
Hace años conocí por redes sociales a una chica, la cual, la primera noche que charlamos ya había una simplicidad entre nosotros, pues ella tenía claro su objetivo, llamar mi atención a través de mensajes provocativos, y vaya que no tardaron pues esa misma noche ya me había mandado fotos de ella y fue extraño, porque pues no nos conocíamos en absoluto. Se las describo, ella era uno o dos años más chica que yo, en ese tiempo yo tenía 20 y ella 18 recién cumplidos, de piel blanca, 1.50 estatura, hermosos y grandes pechos, pero sin duda lo que más resaltaba de ella era su trasero, todo un perro culazo y como cereza del pastel, estudiante de medicina. Ella desde un inicio fue muy dominante en las conversaciones, quería siempre que le respondiera al momento, pero a la vez su toque de sumisa, y obedecer lo que le pidiera. Ella era alguien que no admitía su gran gusto por la autocomplacencia, incluso lo negó, pero era más que obvio pues dentro de ella habían un deseo enorme por perder su virginidad. Solo que había un impedimento para ella, al ser su familia de otra religión le tenían prohibido tener relaciones sexuales, al menos hasta el matrimonio, pero sin duda eso desató su deseo por lograr lo que tan curiosamente siempre quería. Al ser de otra religión, su familia pertenecía y se encargaba de un asilo de ancianos, el cual estaba lleno de ellos, y de ahí le surgió el gusto por estudiar medicina, pues buscaba brindar siempre la atención a los adultos necesitados. Y bueno, ...
... volviendo con la historia, pasaron los días y las pláticas iban en aumento, intercambio de fotos a todo momento, en la universidad, en la casa, en el transporte público, y con ello desarrollamos una confianza muy agradable. Un día me propone que nos veamos, pues ya nos conocíamos el cuerpo, pero jamás habíamos platicado ni visto en persona, esto por la distancia, ya que ella era de otro municipio, como a poco más de una hora del mío. Hasta que un día me animé a irla a buscar, seguí las indicaciones que me había dicho para llegar al famoso asilo, que al momento de entrar, el personal que labora ahí se me quedó viendo raro, pues creían que venía de visita con algún anciano, cuando de repente aparece ella, radiante, me ve y corre a abrazarme como si me conociera de años, pero era la primera vez que nos veíamos. Me da un breve recorrido por el asilo y me pasa a un consultorio, yo creyendo que era parte del tour, cuando de repente cierra la puerta con llave y me pide que me siente y que me relaje. Para ese momento ya sentía la respiración un poco más agitada de lo normal, la verdad no iba preparado para lo que era más que obvio que iba a suceder. Ella se pone frente a mi y me pide un beso, empezamos a besarnos, lo que procedió a tocarnos poco a poco nuestros cuerpos al momento de que la excitación ya nos pedía que nos despojemos de nuestras prendas, fue en eso que ella me desviste primero, y sin perder el ritmo, toma mi mano y la pone en sus pechos, los cuales eran los más grandes que ...