1. Mi madre gritaba y yo me hacía el dormido (Capítulo. II)


    Fecha: 01/04/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Incesto Sexo en Grupo Autor: Hartmann, Fuente: SexoSinTabues30

    ... 12 cm y 5 de grosor.
    
    El pene del señor Juan era mediano. Unos 15 cm y 3 en grosor.
    
    Mi madre los chupaba con pasión. Se turnaban la boca para recibir su mamada y ser estimulados. En un punto se metió el pene de Jesús y José y sus cabezas chocaron y se rieron un poco.
    
    Todo rieron frenéticamente.
    
    La acostaron en la cama pecho arriba y el primero en meterse fue José.
    
    Empezó lento. Penetraba con delicadeza y sin prisa. Jesús colocó su pene en la boca de mi madre y el señor Juan únicamente recibía una masturbación con la mano derecha de mi madre.
    
    Sus palabras pusieron en 1000 a José, quien empezó a penetrar con rudeza a mi madre.
    
    Ella gemía de placer, que comenzó a lubricar rápidamente.
    
    Todos rieron y mi madre seguía gimiendo.
    
    José, un cabron que mide 1.95 metros, es moreno, gordo y bastante feo. No tiene pelo y sus dedos son bastante pequeños y gordos.
    
    José se salió y entonces entró Jesús.
    
    Jesús es un mastodonte. Mide 1.90 metros, pesa 120 kilos y suda como puerco. Tiene unos dedos grandes y gordos y muy poco cabello. El pobrecito padece de estrabismo y el ojo derecho, se le va de vacaciones.
    
    El señor Juan soltó una carcajada y José se emparejó a laboca de mi madre, quién la empezó a penetrar de manera oral.
    
    Ahora mi madre estaba siendo cogida de forma vaginal y oral. Mientras tanto, el señor Juan solo era masturbado.
    
    José se colocó debajo, mi madre se posicionó encima de él (haciendo que él ocupara su ...
    ... vagina). El señor Juan, teniendo a mi madre en cuatro, se posicionó para ocupar su ano. Finalmente, el pobre de Jesús, le tocó usar la boca de mi madre.
    
    Fue increíble ver como todos se cogían a mi madre con dureza. José la penetraba con tal dureza que se escuchaba como chocaban sus huevos con la vagina de mi madre. Le mordió los pechos y succionaba con euforia los pezones.
    
    El señor Juan por otra parte, se cogía con complicaciones el culo de mi madre. Su pene se resbalaba pero en un punto logró penetrar y entonces comenzó el bombeó. La tomaba del cabello y tiraba hacia atrás, nalgueaba a mi madre y la tomaba por los laterales.
    
    El pobre de Jesús apenas y recibía una mamada. Los machos hacían gozar a la hembra y él parecía un pendejo sin iniciativa, así que por ende, comenzó él a masturbarse solo.
    
    Él primero en correrse fue Jesús. Le llenó la boca y cara de semen a mi madre. Le siguió José y finalmente el señor Juan. Todos gritaban y gemían como toros.
    
    Al no usar nadie condon, obviamente la iban a dejar llena de semen y más por el momento tan excitante que estaban viviendo.
    
    Jesús solamente guardó silencio.
    
    Se vistieron y cada uno arrojó unos billetes (100, 50 y 20 pesos) en tono de burla a mi madre.
    
    Yo observaba como mi madre seguía abierta de piernas. Olía el semen y podía observar como escurría de sus agujeros. Si vagina se veía preciosa. Él semen salía lentamente de ahí, una gota gigantesca y blanca.
    
    Apenas comenzaba la noche. 
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