1. Uno de los Beneficios de la Pandemia


    Fecha: 04/04/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Hetero Incesto Autor: ranchero2023, Fuente: SexoSinTabues30

    ... y que me podía venir en cualquier momento, le dije que le iba a meter la verga en su conchita como el otro muchacho se la metía a la chica. Ella me dijo que le iba a doler porque mi verga estaba muy grande y que no le cabía ni en su boca. Le dije que lo iba a hacer despacio y solo lo que aguantara y así empezamos. Así mismo como la tenia de piernas abiertas como una ranita, la empecé a puntear con mi verga y me ponía cada vez más saliva, pero era casi imposible, estaba muy apretada o cerrada. Por fin empezó a entrarle la cabeza y ella empecé a quejarse y cuando menos pensé empezó a sangrar un poquito, pero no quise que viera para que no se asustara y solo hice la mancha de la sabana a un lado. Por mas que le hice la lucha de meterle más, pero ya no pude porque quería llorar y decía que le dolía mucho. Escuchar todo eso me excitaba mucho mas y ha no aguante más y empecé a querer forzar mi verga mas adentro pero ya no podía, solo la cabeza miraba que se perdía en esa conchita. Le di una tres más embestidas y empecé aventar chorros de leche en su conchita y empezó a chorrear todos los mecos para afuera porque no se los eche muy adentro y se le salieron todos.
    
    Después de eso me dejé caer en la cama al lado de ella y le dije que me había ...
    ... hecho sentir como nadie lo había hecho antes y se le alegraba su carita de saber que a su corta edad podía hacer sentir cosas bonitas a un adulto. Descansamos un rato allí en la cama acostados y la tome en mis brazos y me la eche encima de mi pecho peludo para que descansara. Le dije que nos metiéramos a bañar porque yo tenia que ir a dar esas vueltas que tenia que hacer y así lo hicimos. Me asegure de bañarla bien y sobre entre sus piernas.
    
    Después de ese día cada vez que ella estaba sola en su casa se venia a mi casa y se metía abajo del escritorio donde yo trabajaba y me bajaba el cierre de mi pantalón y ella misma metía su manita dentro de mi pantalón y bóxer, sacaba mi verga y empezaba a chupármela hasta que me la paraba bien y luego se subía a mis piernas y empezaba a quererse meter ella misma mi verga en su conchita. Yo le empezaba ayudar lubricándome la verga con saliva y me llevo como siete u ocho cogidas para logrársela meter toda. Una vez que se la logré meter toda cogíamos como dos o tres veces por semana como por seis meses y ya luego se fueron con la abuela para el sur y ya nunca supe de ellas.
    
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