1. Mi vida tranquila cambió del día a la noche #9


    Fecha: 05/04/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Autor: Gogaza, Fuente: TodoRelatos

    Entré con mucho miedo; las chicas estaban todas ocupadas. Me acerqué a la barra y el muy cabrón me dice: "¿Aún estás acá?"¿No habías pagado la deuda ya? En tono burlesco, hijo de puta le dije; en lo que me volteo, viene Amanda. ¿Qué pasó? Me acabo de enterar de queque trajiste a tu hija. ¿Te volviste loca? No tuve otra opción, no tenía quién la cuidara. ¿Y tu hermana? Me preguntó, la muy maldita es una metiche y ya no quiero saber nada de ella. Está bien, estamos acá para vos, avísanos si necesitas que la vayamos a ver, gracias, linda, le dije.
    
    Ya eran las 12 de la noche. Yo le llevé una cerveza a un tipo; al darme vuelta, la vi. Malena venía corriendo hacia mí: "Mami, mami, mami", gritaba; solo alcancé a taparme las tetas con la bandeja que llevaba. "¿Qué haces acá, linda?". Detrás de ella estaba Julio. "Malena quería ver dónde trabajaba mamá". Yo le di el gusto; ese hijo de mil puta solo me quería humillar. Me puse a la altura de mi hija y le expliqué que ahí trabajaba, pero que estaba muy ocupada, que por favor volviera a la oficina; en cuanto yo pudiera, la acompañaría. "Ok", "ok", me dijo y se fue corriendo. "¿Qué pretendes hacer?". Le pregunté a Julio, nada me respondió, solo cumplía la petición de una pequeña niña. Es más, acabo de tener una idea espectacular; en 20 minutos ven a mi oficina.
    
    ¿Qué tendrá planeado este bastardo? Que no se atrevieraa a hacerle nada a mi hija. Tenía muchas ganas de llorar y se me explotaba la cabeza del dolor que tenía; fueron los ...
    ... 20 minutos más largos de mi vida. Llegué a la oficina y golpeé la puerta.
    
    —Pasa, pasa —me gritaron los dos al unísono, al entrar. Estaban sentados en el escritorio de él, cada uno en una silla. Muy bien, después de muchas negociaciones llegamos a un acuerdo con tu hija: ella se quiere ir, ya está aburrida la pobrecita. Le comenté que ustedes, mis bellas y amorosas camareras, una vez al mes hacen un show en vivo para los niños vestidas de caballo y llevan en unas carreras a los niños. Ella se enojó mucho, ¿poror qué nunca le habías contado eso? Yo empecé a transpirar: ¿qué más mentiras le habráss contado? Asíque le propuse que te vistas de caballo como en los shows, te pongamos tu carreta donde llevas niños y nos lleves a nosotrosos dos hasta tu casa.
    
    Le dije con voz calmada a Malena que se metiera en el baño de la oficina,, que quería hablar con Julio; ella obedeció. ¿Estás loco?, le dije. —¿De qué hablas? —fácil, me dijo—. Te pones un traje de ponygirl que hay en el calabozo, te amarramos a una carreta que tenemos para los clientes que quieren esos juegos y vamos hasta tu casa; ahí ya las dejo tranquilas y Rolo pasa por mí. —Maldito— —le dije. —Sí — —me respondió—, pero no tienes opción, a menos que quieras que la pobre Malenita se entere de todo. Además, te voy a pagar por esta diversión, así que yo creo que es un ganar-ganar: te vas antes, de todas maneras achicas la deuda y Malena no se entera de nada.
    
    Malena salió del baño y le dije con voz graciosa: "Sí: "Sí, ...
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