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Super agente 0069
Fecha: 05/04/2026, Categorías: Hetero Autor: Peter locke, Fuente: TodoRelatos
... un sillón de cuero, la observaba con una sonrisa que no alcanzaba a sus ojos pequeños y astutos. Sophie, sin embargo, no parpadeó. Dejó su trago a un lado, el tintineo contra la mesa de caoba un sonido sorprendentemente claro en la quietud. Se irguió, su postura revelando una fortaleza que la figura imponente de Sapo Negro no lograba eclipsar. El ambiente se cargó, la tensión eléctrica palpable entre ellos, como el aire antes de una tormenta de agosto en la ciudad. Sapo Negro, su voz grave como el gruñido de un depredador, rompió el silencio. -"Así que, Tu nombre es Sophie. Ahora estamos solos. ¿Preocupada?" Una leve sonrisa se dibujó en los labios de Sophie, Camino con una mezcla de desafío y cansancio. -"Para nada. Si esperaba que la salida de Iván me dejara temblando, se equivoca"-. Dio un paso hacia la butaca, acortando la distancia entre ellos. Desnuda, pletórica, puso sus brazos en jarra. -"Sé exactamente quién es usted y la reputación que lo precede. Pero déjeme ser clara, señor Sapo Negro"-. Su voz, antes un murmullo controlado, se fortaleció, llenando el espacio con una convicción inquebrantable. - "No me intimida. Ni usted, ni sus negocios, ni las historias que circulan sobre usted". Sapo Negro levantó una ceja, la sorpresa apenas perceptible en su rostro. Parecía que no estaba acostumbrado a que lo enfrentaran, Miro de arriba abajo el voluptuoso y sudado cuerpo de la rubia, sus imperiales tetas, coronadas con grandes pezones y un coño depilado Su ...
... desnudez no la hacía vulnerable; por el contrario, la confianza que irradiaba la convertía en una mujer fuerte y profundamente atractiva. Sophie continuó, cada palabra un golpe preciso. - "He estado con clientes de toda índole; políticos, médicos, potentados. desafíos mucho mayores que follar con dos truhanes. Así que, dígame qué tiene preparado. Usted es el que paga, así que Estoy aquí, dispuesta a aceptar cualquier desafío que quiera lanzarme”. - Sus ojos, firmes y directos, se encontraron con los suyos, sin rastro de miedo, solo una determinación férrea que prometía no ceder. . Sapo Negro no apartaba sus ojos pequeños y astutos de Sophie, una mezcla de asombro y un hambre ancestral brillando en ellos. La sonrisa en sus labios gruesos se desvaneció, reemplazada por una expresión más primitiva, una que la dama reconoció de inmediato: la de un depredador que finalmente había arrinconado a su presa. Pero Sophie no era presa fácil. Aunque el pulso se le aceleró en la garganta, su mirada se mantuvo firme, una chispa indomable brillando en sus pupilas. La distancia entre ellos, que antes parecía una fortaleza inexpugnable, de repente se sintió insignificante. Sapo Negro se incorporó lentamente de su sillón, sus movimientos, a pesar de su corpulencia, poseían una extraña agilidad, la gracia pesada de un animal en la caza. Sus ojos nunca abandonaron los de ella. Un paso. Otro. El aroma a tabaco y algo dulzón, casi empalagoso, que emanaba de él, llenó el espacio de Sophie. ...