1. Super agente 0069


    Fecha: 05/04/2026, Categorías: Hetero Autor: Peter locke, Fuente: TodoRelatos

    ... exactamente lo que quería: verla completamente rendida, entregada a él sin reservas, incapaz de controlar el deseo que la consumía.
    
    Su cuerpo estaba completamente fuera de control. Cada embestida del Sapo la hacía gemir más alto, la hacía moverse más rápido, buscando más de él, más de ese placer que parecía no tener fin con cada jadeo. —. ahhh… No te detengas.
    
    — Eso es...putita —murmuró, inclinándose hacia ella para morderle suavemente el cuello, sus labios rozando su piel con una caricia que contrastaba con la dureza de sus embestidas. – así te quería ver suplicando.
    
    Sophie que estaba a punto de correrse, y por la manera en que el Sapo la empotraba, podía sentir que él también estaba cerca. Pero no era solo eso. Sabía que la estaba llevando más allá de sus propios límites, empujándola a un lugar donde ya no existía el control, donde todo lo que importaba era el placer que la atravesaba con cada movimiento.
    
    Y cuando finalmente llegó, fue como una explosión en su interior. Su cuerpo se tensó por completo, sus músculos contrayéndose mientras una ola de placer la recorría de la cabeza a los pies. - AAAH! - Gritó, sin importarle si alguien la escuchaba, convulsionando como si de un ataque de Parkinson se tratara.
    
    El Sapo gruñó profundamente, empujando una última vez antes de detenerse, su respiración agitada mientras vaciaba los huevos dentro del coño de Sophie, desplomándose por el esfuerzo sobre ella.
    
    Al otro lado Iván toco la pueta. Finalmente, Sophie ...
    ... se pudo liberar caminando lentamente hasta la puerta, dejándolo entrar mientras que el sapo se recuperara del polvo, fue al mini bar, sin intenciones de cubrirse. Por su entrepierna chorreaba fluidos de la corrida del capo. Restándole importancia, se sirvió un trago y otro para el ruso, porque sabía que la noche estaba lejos de terminar.
    
    *
    
    —Pérez, Hernández, necesito su atención total —dijo Baxter con voz grave—. He descubierto el escondite del Sapo Negro.
    
    Los dos agentes se miraron, sorprendidos. —¿Dónde, agente Baxter? —preguntó Pérez, su voz llena de expectación.
    
    —En una antigua mansión de los suburbios —respondió Baxter, desplegando un mapa sobre la mesa—. He seguido un rastro de llamadas y movimientos vehiculares. Se cree que es un sitio deshabitado, pero he conseguido información que demuestra que hay actividad constante.
    
    Hernández se inclinó sobre el mapa, señalando un punto. —¿Cree que está allí, solo?
    
    —No. Esta con una prostituta y su gente lo protege. Pero he conseguido un plano del lugar. Hay un sendero que conecta directamente con la mansión. Es nuestra única oportunidad de entrar sin que nos detecten.
    
    Baxter miró a los dos agentes, sus ojos reflejando la determinación de un cazador que ha acorralado a su presa.
    
    —Esta es nuestra oportunidad de atraparlo. No podemos fallar. Tomen sus equipos, los veo en una hora en la furgoneta. Es hora de acabar con esto.
    
    *
    
    El resto de la noche fueron excesos de, alcohol, polvo blanco, sexo rudo y ...