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METAMORFOSIS 255
Fecha: 06/04/2026, Categorías: Fetichismo Gays Sexo con Maduras Autor: Betelgeuse, Fuente: SexoSinTabues30
... culito, Luis sabía que ese traserito era muy virgen, cuando lo llevaba detrás de la cancha acostado sobre el pequeño entre los matorrales se daba cuenta porque su glande no podía deslizarse adecuadamente por tener el niño bien cerradito el potito, ahora en mente a Luis le vino la necesidad de poseerlo, ganarle al tío en romperle el culito al sobrino, se la jugaría toda, ese niño le encantaba por su forma se sonreír y de andar, le era muy atrayente, esperaría el momento para estar a solas y poder hacerle algo, como antecedente ya sabía de lo que trataban los “jueguitos” detrás de la cancha, ahora en la playa disfrutarían de ese tiempo jugando en el mar, Dagoberto regresó a la casa de playa a ver los binoculares olvidados, de ello se aprovechó Luis para estar m{as cerca del niño, rápido lo marcó con mimos llevándolo debajo de un tupido palmar, jugaron a las luchitas bajo la sombra de esa vegetación, el niño estaba muy feliz, aprovechó del tiempo para acostarle encima de su cuerpo uniendo los pechos, le besaba el pelo “¡juguemos!” el niño seguía riendo, sintió el paso de las manos de Luis por su culito, “¡lo tienes suavecito!” metió las manos por entre la trusa y la piel de los glúteos del pequeño Ricardo Heriberto de seis años cumplidos “¡está mejor que la última vez que jugamos!” sonrieron, aún las manos estaban dentro de la trusa del pequeño haciéndole círculos con los dedos, al tenerlas allí hacía que la tela se ajuste al penecito haciéndole suspirar, le hizo girar sobre la ...... húmeda arena, los dos cuerpos estaban escondidos, el tiempo transcurría y de ello se aprovechaba Luis antes de que regrese Dagoberto, la brisa marina intensa refrescaba las pieles de Luis sobre Heriberto el cual pujaba sintiendo ese peso, “¡así me gusta escucharte!”, el nene cerraba los ojos a la vez que pujaba, dieron giros en los cuerpos sobre la arena quedando acostados de perfil viendo se sus cuerpos “¡vamos… bájatelo para verlo!” el nene reía “¡vamos Ricardito… no seas tímido!” “¡muéstralo!”, el niño continuaba riendo, insistentemente Luis le pedía que lo haga, de pronto sus deditos bajaban la trusa viéndose el penecito medio erecto teniendo de fondo la pelvis con algo de arena impregnada en la piel “¡uyy!” “¡qué hermoso está!” “¡lo tienes ahora muy bonito!” “¡fíjate… ha crecido un poquito!”, los dedos de Luis ya estaban iniciando el toque del penecito, “¿quieres ver el mío?” Heriberto sonreía viendo hacia la trusa de Luis que ya se mostraba el bulto contenido en la tela de la trusa, así lentamente se fue deslizando la tela mostrándose ese pene grueso venoso velludo, “¡míralo Heriberto!” “¿te gusta?” el niño miraba con intensidad aquel pene del jefe de su tío que los había invitado a pasar esos días en la playa, “¡tócalo!” “¡anda!” “¡ya te he dicho que es tuyo… sólo tuyo, mi amorcito pequeño!” el nene estiró el brazo y sus deditos se deslizaban por el pene “¡mírale bien!” “¡quiere jugar en tu cuevita!” así como estaban acostados de perfil la cara del pequeño se deslizó ...