1. METAMORFOSIS 255


    Fecha: 06/04/2026, Categorías: Fetichismo Gays Sexo con Maduras Autor: Betelgeuse, Fuente: SexoSinTabues30

    ... rostro animado mostraban que estaba logrando su cometido, pero el niño estaba incómodo y no era para menos sintiendo molestia y dolor, el glande entró a su mitad, rozaba el esfínter, faltaba poco, así lo sentía Luis que seguía moviendo lentamente la cadera a ojos cerrados, β€œ¡ah!” β€œ¡ya no!” β€œ¡me duele!” β€œ¡me duele!” Luis estaba muy complacido con lo que estaba haciendo, quiso animarle, quiso calmarle, de lo único que se acordó fue del gusto por los juguetes que tenía el pequeño, β€œ¡te voy a comprar el avioncito que tanto te gusta!” el glande entró un milímetro más β€œ¡aquel que viste en la vitrina en esa tienda!” se vieron β€œ¡ese mismo!” el niño fruncía el rostro sintiendo dolor intenso β€œ¡te lo compraré!” la cadera se movía β€œ¡aguanta mi amor!” el niño sintió más dolor de lo acostumbrado en su culito β€œ¡piensa en que pronto tendrás el avioncito!” le agarró más sosteniéndole con fuerza inusitada, como un lobo a su presa, β€œ¡el avioncito!” β€œ¡el avioncito!” se detuvo un poco, y le puso una parte de la sábana en la boca asegurándose de que no grite y con su mano lo aseguraba en la boca del pequeño, β€œ¡el avioncito!” β€œ¡recuerda que pronto tendrás dulces con el avioncito!”, estaba inquieto, tenía muchas angustias, el culo le dolía, cada vez más, a través de la tela trataba de decir algo, pero sus palabras se ahogaban, se mostraba el intenso dolor por el que estaba pasando, el glande entraba más, los ojos se abrieron, el sudor se deslizaba por las sienes, estaba muy angustiado, las manitos ...
    ... apretaban los brazos del adulto, le salieron lágrimas, se escuchó un fuerte sonido, la saliva salía por debajo de la tela, las manos apretaron más, β€œ¡calma!” β€œ¡piensa en el avioncito!” β€œ¡en el avioncito!”, Luis sintió que el pene entraba en es culito, de un leve movimiento de cadera lo introdujo más, el niño daba sonidos a través de la tela de la sabana en su boca, Luis lo había logrado, a sus cuarenta años había desvirgado a ese niño, el pene le latía e igual latido de molestia y dolor sentía Ricardo Heriberto, en esa habitación en aquella madrugada de ese domingo septembrino de 1963, el pene iba saliendo y el niño emitía fuertes sonidos a través de la tela, vio un hilillo de sangre salido del culito, el pequeño con su dolor estaba angustiado, muy angustiado, Luis se sentó a piernas abiertas viéndose el pene con manchas de sangre en su tronco mezcladas con la crema, la tela de la sábana se deslizó en la boca del niño que empezó a llorar desconsoladamente, se acostó junto a él acariciándole el pelo tratando de calmarle, tarando de hacerle entender que lo hecho es parte del juego, β€œ¡ya!” β€œ¡ya!” β€œ¡mi pequeño!” le dio de besos en la mejilla humedecida de lágrimas, β€œ¡ya pasó!” le acariciaba el pelo a ese niño que estaba muy tembloroso β€œ¿qué te dije?” β€œ¡terminó el juego!” β€œ¡ganaste!”, β€œ¡el avioncito!” β€œ¡es tuyo!” β€œ¡verás que en cuanto llegue a la ciudad lo tendrás!” β€œ¡es tuyo!”, tembloroso el niño estaba muy pensativo, solo lloraba, Luis lo abrazó, β€œ¡calmadito!” β€œ¡calmadito!” β€œ¡ya ...
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