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METAMORFOSIS 255
Fecha: 06/04/2026, Categorías: Fetichismo Gays Sexo con Maduras Autor: Betelgeuse, Fuente: SexoSinTabues30
... salieron del cuarto, el pequeño continuó con el relato diciendo que el padrino le dijo que acerque su boca al pene, le dijo al clérigo que el glande del padrino rozaba los labios, tembloroso por ser la primera vez abrió la boca y sintió ese olor raro en su cavidad bucal, al sacarlo quedó aquella sensación de roce en su paladar ya que tosía, el padrastro le dijo que se acueste, ahora aquel hombre estaba sentado sobre el niño diciéndole que abra la boca y así en algo de su cuerpo inclinado movía las caderas introduciéndole el pene en su boca, el niño le dijo al clérigo que volvía a toser y allí paraba un poco aquello, luego se paraban, el padrastro lo abrazaba por detrás inclinándose un poco para rozarle el pene por el potito, lo marcaba llevándole a recostar al extremo de la cama y allí sentía que le pene le incomodaba en el agujerito, el clérigo escuchaba de voz del niño que el padrastro le decía que tenía un lindo huequito, le dijo que aguantaba hasta cierto punto ya que cuando el dolor aumentaba movía agitándose el culito, así le daba de frente viendo el pene que ahora rozaba con el penecito, el clérigo tragaba saliva al escuchar aquello, “¡sigue hijito!” “¡sigue contando!” el niño decía que el padrastro le ordenaba que pase la lengua por el pene así lo hacía también por debajo de los huevos, hizo una pausa para luego decirle al clérigo que tuvo un asombro al ver que ese líquido salido del “pajarito” del padrastro se impactaba en su cara, por vez primera lo probó pues se ...
... deslizaba por las comisuras de sus labios, le confesó al clérigo que tenía un sabor raro, Fermín que estaba atento escuchando rompió el silencio que había en ese momento “¿qué paso después hijito?” el nene le confesó que su padrastro reía diciéndole que había sido un buen niño y que se había ganado el premio, “¿y lo cumplió?” el niño movía afirmativamente la carita diciéndole que en un par de días había obtenido su obsequio sólo que con la condición de que no le dijese lo ocurrido en el “juego de machos” a su mamá, el clérigo acarició el pelo del niño, se puso en pie y sacó de la gaveta de la mesita de noche un par de finas golosinas que al verlas el niño abrió los ojos en forma sorprendente y se puso feliz al recibirlas en sus manitos, “¡hiciste bien en no contar de ese juego a tu mamá!” “¡te doy este premio por confiar en mi!” “¡te prometo que guardaremos tu secreto!” “¡promete que tú también lo harás!” “¿de acuerdo?” el niño brincaba de gusto moviendo su carita aceptando lo dicho, “¡ahora ve a jugar!” le abrazó dándole un beso en el pelo “¡recuerda que tú eres mi orgullo!” le pasó los dedos gordos de la mano por la frente y viéndole a los ojos le dijo “¡te quiero mucho!”, “¡ve en paz!”, le acarició las mejillas bendiciéndole, Fermín quedó pensativo en la cama, al escuchar todo aquello del niño el clérigo temía lo peor que le pueda pasar a ese precioso niño de culito voluminoso y podría ser en tan corto tiempo futuro, le vino la angustia y la desesperación, le vino el celo y ...