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Gordibuena al ataque (madre e hijo)
Fecha: 13/04/2026, Categorías: Incesto Autor: luisfa60, Fuente: CuentoRelatos
... pero como dice el refrán, ya estaba en el baile, entonces… bailemos. Tome su cabeza y ejerciendo una leve presión lo guie hasta mi empapado sexo, ya sediento y pidiendo acción. Su inexperta lengua comenzó a hacer un torpe trabajo. – Amor, pone la lengua blanda, así, eso es, obedezca y tendrá la recompensa, ahora suave, por fuera recorre todo el contorno, como si tomaras un helado y no quisieras que se acabe nunca, ahora anda separando los labios buscando la entrada y vas a probar los jugos de mama, si así, aprende rápido mi niño ahora subí y baja, busca una dureza que en la parte superior y suave, pasa la lengua en redondo y dale chupaditas suaves. Ahora mama no habla más, quiere disfrutar a pleno del placer que le estas dando. Siguiendo mis indicaciones se estaba convirtiendo en un experto a pasos agigantados, hasta se animó a pasar su cálida lengua por mi ano haciéndome estremecer, el primer orgasmo lo tuve cuando lo escuche decir entre mis piernas… – Que rico es el sabor de mi madre, nunca imagine que era tan copioso, exuberante, sabroso. Con todos los fluidos destilados mi hijo se estaba dando un banquete. Ya no aguantaba más y poniéndome de rodillas le dije que se ubique detrás mío, tome su miembro enfilándolo hacia la entrada de mi sexo e indicándole que me penetre, lo hizo, fue de un solo golpe de cadera, su tamaño y la violencia de entrada lleno toda la cavidad, haciéndome pegar un grito, la saco de inmediato. Explicándole que me había dolido ...
... porque hacía mucho que no tenía relaciones y su verga era grande. Le pedí que continuara, cosa que hizo, con la diferencia que fue mucho más suave y tierno (cosa que me gusto) su vaivén cadencioso me hizo acabar en reiteradas oportunidades, entre gritos y gemidos pensaba que era hermoso sentir su ser por donde hacia veintitrés años, él había salido y la sola posibilidad que su semen me embarazaba (imposible porque estoy ligada) me excitaba aún más, mis orgasmos eran cada vez más intensos y me hicieron olvidar la culpa que sentía por haber llegado hasta aquí. Lo sentí gemir cada vez más fuerte, me di vuelta para mirarlo a los ojos, que ya se habían puesto en blanco, comenzó a bufar como un toro embravecido y me di cuenta que estaba a punto de llenarme con su semen. Sus movimientos se hicieron más y más violentos, las bolas golpeaban contra mi vagina y el ruido que hacían mi encharcada vagina hizo, que justo en el momento en que descargaba todo el contenido dentro, yo tuviera el mejor orgasmo de toda mi putísima vida, acabamos los dos juntos entre gritos desaforados y gemidos, ambos decíamos palabra ininteligibles, sentía el semen tibio chorrear por mis piernas, a la vez que su miembro palpitaba dentro. Cayó sobre mi espalda, entre nerviosas risas y creo, un poco de vergüenza, me dijo. – Gracias mama te amo. Luego de un baño para limpiar el enchastre que hicimos nos acostamos a descansar, dormimos totalmente desnudos y abrazados toda la noche. Al día siguiente, nos ...