1. Conversando con Nina. Día 1


    Fecha: 15/04/2026, Categorías: Confesiones Autor: ConNina, Fuente: CuentoRelatos

    Esta historia la he escrito para ti.
    
    “Me presento. Mi nombre Nina y soy bastante puta.
    
    Sí, de esta manera tan directa me presento. No me gusta perder el tiempo. Ya te irás dando cuenta.
    
    Ahora, dame tu mano y sígueme. Vamos a jugar a juntos. Quiero que te excites tanto como yo. Deseo que por cada gota que humedece mis bragas salgan litros de semen de tu preciosa polla.
    
    Hoy me voy de putas. Tú me acompañarás. Sí, tú y yo nos iremos de putas. Y puede que te tengas que follar una puta, a una profesional me refiero, porque como he dicho al presentarme, yo también soy muy puta.
    
    La historia empieza cuando me vienes a buscar a casa. Y yo salgo descalza, con los zapatos de tacón en la mano. No sé andar muy bien con ellos. De diario voy cómoda, solo cuando quiero follar me los pongo. No sé el porqué. Simplemente me excita.
    
    –Hola Nina –me dices.
    
    Te contesto con un beso. Un beso sólo de labios. Sin lengua. Sin lefa en la boca de después de habértela chupado.
    
    –¿Dónde vamos? –me dices.
    
    –De putas –te contesto.
    
    Tú te sorprendes. Me conoces de sobra. Sabes lo guarra que soy, pero siempre consigo sorprenderte.
    
    –¿Dónde? –me preguntas
    
    –Elige tú. Pero de las que están por la calle.
    
    No te haces el tonto. Sabes a las que me refiero. Arrancas el coche y te diriges a donde has estado tantas veces.
    
    Por el camino no hablamos. Tú conduces y yo me pinto los labios. No lo hago bien. Me salgo del contorno. Me hace sentirme más sucia.
    
    Al rato llegamos a un ...
    ... polígono. No hay muchas chicas trabajando.
    
    –Da una vuelta –te digo– así me voy mojando.
    
    Y me subo el vestido de verano, me aparto las bragas y meto dos dedos, hasta el fondo, y te los doy a probar.
    
    –Qué cerda eres, Nina –me dices.
    
    Y sigues conduciendo.
    
    –Esa, esa de ahí –te digo– Para, para.
    
    Frenas.
    
    –Hola –la dices. No sabes que decirla, no sabes lo que yo deseo.
    
    –¿Cuántos nos cobras por lamerte el coño? –la pregunto
    
    Me miras. No entra dentro de la cabeza comerle el coño a una puta.
    
    –Tranquilo –te digo– se lo voy a comer yo.
    
    La puta me mira. Llegamos a un acuerdo de pasta. Se sube al coche y nos indica un lugar apartado.
    
    Casi sin hablar la puta y yo pasamos a la parte de atrás. La verdad que es una chica muy guapa. Con rasgos orientales. Tiene aspecto de buena gente y además parece limpia.
    
    Nos desnudamos. Tiene un cuerpo precioso. Unas tetas de las que no necesitan sujetador.
    
    –Tú manoséame el culo y el coño mientras estoy con ella –te digo.
    
    –¿Qué?
    
    –Que me metas los dedos en el culo y en el coño mientras se lo chupo. –te especifico.
    
    La chica se abre y yo, sin pensármelo dos veces, meto mi cabeza entre sus piernas.
    
    Sabe muy bien. Me encanta. Y tiene los labios muy pequeños como me gustan.
    
    Enseguida se lo abro con las manos y empiezo a lamer. Hago exactamente lo que me daría placer a mí. Tú empiezas a tocarme el clítoris y acariciarme el culo.
    
    La chica gime. Eso me anima y muevo más rápido mi lengua.
    
    –Qué bien sabe –te ...
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