1. Rescatado en la tempestad (Parte 6)


    Fecha: 15/04/2026, Categorías: Gays Autor: Prometeo, Fuente: TodoRelatos

    ... me lo hacía pasar increíblemente bien.
    
    — Como desees, hijo. No sabes el tiempo que he esperado para oírte decir esas palabras — dijo mientras ponía su polla en la entrada de mi culo y empezaba a presionar para entrar rápido y firme como una flecha.
    
    En ese momento llevé mi mano al pecho de mi padre y acaricié sus fuertes pectorales, incluso me incline hasta alcanzar sus pechos y chuparlos un par de veces, lo que encendió a mi padre de pura lujuria llevándole a empezar a follarme con furia mientras me mordiera literalmente los labios, hasta prácticamente hacerlos sangrar.
    
    — Relájate, papá, que vas a poder follarme muchas más veces, disfruta del placer de poseer a tu hijo — dije consiguiendo que ralentizara un poco la follada y que disfrutara más del momento, pero también que no me hiciera daño en la boca.
    
    En ese momento dirigí mi mirada hacia mi tío Dani, que en ese momento se colocaba a horcajadas sobre el expuesto culo de Roberto, y tras pasar sus pies por las caderas, vi que se agachaba para que su nabo alcanzara el agujero del chico que ya suplicaba por sentirle dentro.
    
    La penetración de mi tío fue lenta pero sin pausa, y aunque sorprendido gratamente por las dimensiones de la polla que intentaba albergar, Roberto empezó a suspirar y dar pequeños quejidos de dolor.
    
    — Despacio, tío… yo no soy tu sobrino — se quejó finalmente Roberto como lo había hecho papá.
    
    — Relájate, y verás que cuando menos lo esperes, podrás recibirla como mi sobrino — dijo mi ...
    ... tío intentando calmarle y que respondiese como yo.
    
    Roberto me miró e intentó relajarse, consiguiéndolo al verme gozar la follada de mi padre y que le dedicara una cálida sonrisa, por lo que la polla de mi tío fue incrustándose cada vez un poco más. Cuando empezaba a relajarse y disfrutar, aunque aún a falta tres o cuatro centímetros para entrar al completo, el policía gritó de dolor, lo que le indicaba a mi tío que había alcanzado su límite de tolerancia. Por ello, él empezó a retirarse suavemente, lo que hizo que el joven policía respirara aliviado. Cuando mi tío la sacó casi del todo, volvió a introducirla de nuevo hasta el límite que sabía que el chico podía soportar con comodidad.
    
    Necesito un par de minutos para adaptarse, pero finalmente, tanto Roberto como yo empezamos a gemir casi al unísono disfrutando como enanos de dos hombres maduros que nos estaban llevando al paraíso. Mi padre y mi tío se habían sincronizado y nos follaban al mismo ritmo, como piezas de una misma máquina.
    
    — Ahora sí, Dani… ahora me gusta mucho — confesó el chico.
    
    — Mi tío es increíble, ¿verdad, Roberto? — dije mirando al chico que asintió y me sonrío complacido.
    
    — Tu también eres fantástico, papá — añadí cuando intuí que él podida protestar.
    
    Mi padre satisfecho por mis palabras, sin poder remediarlo dijo: — hijo, te quiero mucho, ¿me dejas darlo todo y terminar? — rogó.
    
    — Por supuesto, papa, soy todo tuyo —dije sonriéndole al mirarle a los ojos.
    
    En ese momento él empezó a ...