1. VIAJE EN TREN


    Fecha: 20/04/2026, Categorías: Gays Transexuales Autor: ANITO, Fuente: SexoSinTabues30

    Soy Alfredo, un chico de 23 años, muy atractivo y de gustos muy refinados, casi de mujer, mi rostro es muy delgado y mi boca no es muy grande, mis pestañas son rizadas naturales, y mi cabello tienen sus ondas que cuando crece me hacen un marco muy bonito. Mi cuerpo no es muy de hombre, tengo una cintura agradable, y un trasero pronunciado y ancho; razón ´por la cual uso buzos y ropa muy suelta. En mi trabajo me tratan con respeto y nunca se han sobrepasado con sus palabras y sus actos.
    
    En la escuela primaria siempre me gustaba estar con las niñas, porque quería ser como ellas, los chicos me fastidiaban hasta los maestros, yo los ponía en su lugar. En la escuela segundaria, ya allí me empezaron a gustar los chicos, sobre todo cuando salíamos hacer deportes, allí podía estar cerca de ellos y oler sus aromas de machos, pero nunca me atreví a insinuar algo para que me toquen o atraviesen, lleve así esa educación. Cuando empecé a mostrar mas femineidad, mi hermano y mi padre de decidieron que me marche de casa, yo tenía 18 años, diciendo que era de mala suerte tener un homosexual en casa. Mi madre me consiguió un empleo, en el que hasta ahora trabajo, estudie en una escuela técnica, para aplicar técnicas de archivo, y conservar mi trabajo.
    
    Cuando me independice, me fui a vivir en un departamento independiente que tenía mi madre en alquiler a una familia, apenas se fueron yo me situaciones allí. Ya a solas me dedique a tener esas aventuras imaginarias de ser una chica; me ...
    ... compre ropa de mujer y me vestía en mi soledad como a mí me gustaba, mi lencería era de seda, mis sostenes breves, porque mis pezones son pronunciados. Mi trasero sigue más en punta, y siendo ancho, llena la atención, En Mi trabajo sigo yendo con ropa suelta y ancha, aunque todos se dan cuenta que soy sissy. A veces me envían a dejar documentos cuando los mensajeros están muy ocupados, y cuando llego a las empresas me miran fijamente, sobre todo cuando los que reciben son varones, yo me sonrojo y me asusto. Pero nunca nadie me beso o toco mi culo o me insinuó un polvo. Sigo virgen, tengo miedo que me toque una verga que destroce el culo.
    
    Un día cuando sabía que salía de vacaciones, programe un viaje a un pueblo de la sierra donde vive un hermano de mi madre, solo que allí se viaja en tren; cundo llego el día acudí a la estación de buses y compre el boleto, me toco compartir una cabina con tres hombres mayores que yo, el día de salida el boletero nos ubicó, me asignaron una cama baja y en la parte superior a un señor de unos 30 años, al frente en el otro camarote a un señor de 37 años o 40, y arriba a uno de 50, . A la hora de sentarnos en la banca de viaje me puse al lado de la ventanilla, mirando el pasaje serrano, puesto que íbamos a estar por lo menos seis horas de viaje, y llegaríamos muy de mañana al pueblo. Cuando fuimos a cenar, uno de ellos mi miraba fijamente, era el de los 35 años, un tipo fuerte y muy fibrado, se le notaba rudo y de manifestaciones impositivas. ...
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