1. Buscando mi placer


    Fecha: 24/04/2026, Categorías: Hetero Autor: Micaela, Fuente: CuentoRelatos

    ... hundió su cabeza llegando con su lengua a lo más íntimo de mí.
    
    Al principio no me gustaron sus besos, pero a medida que tenía mi cola más mojada, más me gustaban, así de despalda lo tome de la nuca, para que no saliera y disfrute con mi cola, buscando que su lengua entre mas y mas. En un momento veo que se separa de mí, pone un almohadón en mi panza y acomoda su verga, en la entrada de mi conchita, que estaba a mil.
    
    De un empujón me la metió toda, me sentía en el cielo y acabe en muy poco tiempo, siguió dándome dos hermosos orgasmos mas, me la saca y todavía la tenía super dura.
    
    Yo estaba rendida, empieza a ponerme en la colita una especie de gel y a meterme un dedito suavemente, estaba incomoda, pero me empezaba a gustar, yo de espalda no veía nada, cuando estaba bien untada con la crema apoyo su verga en mi cola y empujo suavemente, entrando solo un poco, la dejo unos segundos así y yo misma sentía la necesidad de tenerla adentro y empecé a empujar hasta que entro la mitad o mas. Sentía dolor, pero no me importaba, solo quería tenerla adentro. El empujo mas hasta que entro toda, empezó a bombearme despacio y el dolor se convirtió en placer.
    
    Acelerando de a poco sentía que me dividía en dos pedazos con sus manos jugaba con mi conchita y me sentía mejor todavía, acabo dentro mío, sentí como su leche caliente inundaba todo mi interior, pero esta vez era distinta a otras, me sentía muy rara y cansada. Creo que en ese momento me dormí, desperté cuando me alzaba en brazos llevándome al hidro donde me acostó, el agua estaba con la temperatura justa y las burbujas masajeaban cada rincón de mi cuerpo.
    
    Con una esponja me enjabono toda, desde afuera del hidro, me sentía una princesa, a la que le daban todos los cuidados, me dejo un rato relajándome y me saco del agua, me seco dulcemente y me vistió. Fuimos al auto y manejo a mi casa, estaciono en la entrada de mi casa, espero que entrara y se fue caminando. Dormí como nunca, pensando en cuando lo repetiría.
«123»