1. Vacaciones en un hotel para adultos (4)


    Fecha: 26/04/2026, Categorías: Intercambios Autor: Laucinom, Fuente: TodoRelatos

    ... todo lo contrario, según decía mi abuela, podía hacer que nos resfriáramos, ya saben al bajar nuestras defensas. Al cerrar, la luz en la habitación disminuía bastante, logrando un ambiente muy relajante, por lo que me recosté nuevamente junto a mi amada y me dispuse a ver televisión por un momento para distraerme.
    
    Luego de unas horas y viendo que Natasha no despertaba, llamé a recepción para ordenar unas cervezas y algo para comer. No tardaron más de 15 minutos en llegar con todo lo que había ordenado, por lo que abrí la puerta tratando de no despertar a Natasha.
    
    ·B: Su comida señor, dijo el botones, mientras dejaba una bandeja en el arrimo de la entrada.
    
    ·Gracias, dije pasando unos dólares de propina.
    
    ·B: A su servicio.
    
    Cerré la puerta suavemente y me fui a la cama con la bandeja, Natasha dormía desnuda, me quedé mirándola y apreciando su silueta en la penumbra que generaba el televisor. Que hermosa mujer tengo me dije, dando un respiro profundo por mi suerte. Me acerqué despacio y dejé la bandeja a los pies de la cama, luego acaricié levemente la pierna de mi amada hasta llegar a su trasero.
    
    ·Mmmm ¿qué hora es? Decía mientras se estiraba.
    
    ·Eso no importa.
    
    ·Pedí unas cosas para comer, por si tenías hambre.
    
    ·Si, la verdad tanto sexo me dejará en los huesos.
    
    Reímos ambos por su comentario y comenzamos a comer y beber, por un momento nos olvidamos de todo lo que había pasado y disfrutamos de una muy agradable charla, recordando lo delicioso que ...
    ... es sentir cuando no tienes nada que hacer más que relajarte. Cuando terminamos de comer todo, comencé a ordenar las maletas y preparar todo para nuestro cambio.
    
    ·No se te quita lo estructurado ¿no?
    
    ·Ya me conoces, no puedo hacer nada…
    
    ·Espero que no seas tan estructurado si hacemos algo "hot" estos días.
    
    ·Ya veremos qué pasa, prometo dejarme llevar.
    
    ·Si, yo también.
    
    Preparamos todo y decidimos salir a dar una última vuelta por el lugar, ya que no volveríamos nuevamente. La caminata nos distrajo de todo, recorrimos por la playa y nos sentamos a sentir la brisa marina, debo reconocer que no es lo mismo que tomar aire en una ciudad común, aquí se respiraba un aire relajado, si bien ya el sol se había ido, el aire estaba bastante cálido, por lo que no teníamos frio y eso permitía disfrutar con mayor razón nuestra caminata, cuando ya se visualizaban las estrellas, decidimos irnos a nuestra habitación, habíamos conversado mucho de temas banales, como una pareja común y corriente, no salió a flote nada del hotel ni mucho menos de nuestros pasajeros amigos, que desde ese día no volvimos a ver.
    
    Al llegar a nuestra habitación, un camino imaginario nos jalaba hacia la cama, era imposible desviarse, estábamos cansados y no nos habíamos dado cuenta siquiera, por lo que decidimos acostarnos inmediatamente, quedándonos dormidos casi al instante.
    
    Al otro día, me desperté muy temprano, no alcanzaban a ser las 7 de la mañana, por lo que me dispuse a salir a correr para ...
«1...345...12»