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Bar - 2Da Temporada, Parte 7
Fecha: 27/04/2026, Categorías: Gays Autor: Max, Fuente: TodoRelatos
... maquillaje, incluso lo llamé pobre... Tendría que haberlo defendido, estuve en muchas situaciones en las que fue humillado y no dije nada, solo me quedé mirando. ¡Es a mí a quien tienes que golpear! ¡Pégame! Esa última palabra sonó mucho más fuerte y como una súplica, y en parte lo era. Leandro tomó el caño, lo levantó bien alto, lo sostuvo con fuerza... pero no lo golpeó. Desató su furia contra su propio automóvil, destrozando el parabrisas. Por suerte, la calle estaba desierta a esas horas, lo que le permitió liberar su ira sin que nadie lo viera. Todo lo que esa persona había dicho era cierto. Alex se sentiría mucho peor si descubriera que le hizo daño a su agresor. Además, Leandro sentía que era en parte su culpa, por no haberse dado cuenta antes de lo que estaba ocurriendo ante sus propios ojos. Pasaron varios minutos antes de que su furia comenzara a calmarse. Cuando finalmente lo hizo, o algo así, porque calmarse por completo no sería posible hasta estar seguro de que Alex estaba bien, se giró hacia el mesero. —Vete. Dejaré que Alex decida qué hacer contigo. Ahora no estoy en condiciones de tomar ninguna decisión, pero por tu bien, te recomiendo que te vayas. Sin decir más, miró una vez más su auto, sacó el teléfono del bolsillo y comenzó a caminar de vuelta a su domicilio. Mientras caminaba, llamó a su asistente para que se hiciera cargo de los arreglos del vehículo. Caminaba lentamente, pensando en los últimos acontecimientos de las últimas 24 horas: ...
... su propuesta de matrimonio, el ataque a Alex y la declaración del mesero, cuyo nombre aún no conocía. Todavía no sabía qué iba a hacer, por eso decidió que lo primero sería asegurarse de que Alex estuviera bien y de que sus heridas no fueran tan profundas. El mesero observó cómo su jefe se alejaba poco a poco. Miró el auto destrozado y, tomando el caño que había dejado caer su jefe, comenzó a caminar, sujetándolo con más fuerza. Recordaba la escena de hace unas horas, cuando había entrado al bar. Media hora después llegó a su destino. Tocó el timbre y esperó unos segundos. La puerta se abrió, revelando el rostro de la persona que había lastimado tan profundamente a su amado secreto. Sin pensarlo, lo obligó a entrar y, una vez dentro, no pudo evitar golpearlo con el caño. El ataque fue tan sorpresivo que el abusivo no tuvo tiempo de reaccionar. El mesero, sin piedad, lo golpeaba cada vez más fuerte, mientras las lágrimas comenzaron a caer de sus ojos. Se dejó llevar por la rabia hacia la persona que ahora estaba golpeando. Desde un principio, esta persona se le había acercado y le había propuesto hacerle la vida imposible a ese “maricón”, lo que al principio le pareció una buena idea. Pero, cuanto más lo acosaba, más se daba cuenta de que algo en esa persona le atraía, aunque no sabía exactamente qué. Todo cambió el día que lo vio cambiarse en los vestuarios, solo con el bóxer puesto, uno viejo, con agujeros y muy desgastado. No pudo evitar fijarse en su figura, tan ...