-
De Niña a Hotwife (3): Mi Primer Faje con mi Tío.
Fecha: 27/04/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Hetero Incesto Autor: VeronicaHtWife, Fuente: SexoSinTabues30
... tamaño prominente que tenía; mi atención fue captada por él, a lo que lanzó su primera jugada Tío: -Tus papás- Mencionó casi susurrando -Hacen algo que se siente muy bien, como tú con el control, pero entre ellos, es algo que hacen las personas que se aman- Yo: -Yo no quiero hacer eso, mi mamá llora mucho, le duele, yo no quiero que me duela- Mis palabras casi me hacen soltar una lágrima, lo que preocupó a mi acompañante. Tío: -No, no tiene que doler siempre, tal vez tu papá no saber cómo hacerlo- Cuando dijo esa frase, una idea surcó mi mente, y me dió el coraje para soltar una pregunta. Yo: -¿Tú haces eso también? Él dudó un poco para responder Tío: -Ya te conté de mis novias, y a veces…- No quería escucharlo, no quería imaginarlo con otras chicas, yo lo quería para mí. Yo: -¿Estás seguro que no duele siempre?- Era claro lo que decía, era una invitación. Tío: -Tu papá no la lastima de verdad, es un dolor rico- Su voz me devolvía la confianza, y eso me llevó a ir más lejos. Yo: -Debe ser porque tiene una cosa grande- Al decirlo, él se quedó con la boca abierta. Tío: -¿Viste el pene de tu papá?- Yo: -Poquito- Solté con timidez y miedo. En ese momento, el plan estaba trazado en la mirada de mi tío, era un pacto no hablado. Tío: -¿Quieres ver uno de cerca?- Con picardía y perversión, sus palabras atravesaron mi inocencia y despertaron una nueva faceta de mí que estaba a punto de surgir. Yo: -No ¿Cómo crees? Eso es… yo…- Antes ...
... de terminar, acercó su rostro a mi, y no pude resistirlo -Tío…- Y fué entonces que me robó el aliento y la voluntad. En un instante, nuestros labios se tocaron y me dió un beso que comenzó lento y muy delicado, pero por mis ansias de saborear ese momento, yo comencé a acelerar el ritmo y lo incitaba a darme más. Captando mis intenciones, devolvía mis ataques con un movimiento de su boca que permitía que nos abrieramos un poco, dando rienda suelta a su lengua por mi interior, recibiendo mi primer desenfreno francés, a los jóvenes 12 años. El vaivén de emociones me invadía y por un momento mi fantasía se hacía realidad, él era mío y quería mantenerlo así; sin pensarlo, puse mi brazo alrededor de su cuello, invitándolo a seguir y no dejar que nuestros cuerpos se separasen, acción que correspondió con una mano en mi cintura y otra detrás de mí cabeza, pero no permaneció demasiado tiempo ahí. Sus dedos eran suaves, pero el movimiento que hacía se volvía cada vez más intenso y pícaro, con sus manos empezando a recorrer mi figura infantil, pasando desde mis caderas, que se volvió un viaje a través de mi torso hasta acariciar la parte baja de mis apenas nacientes senos. Con su lujuria al rojo vivo, la confianza que nació de ambos lo orilló a probar suerte y una de sus manos se fugó de mi espacio para aterrizar directamente en mis muslos, una jugada traviesa que cambió frenéticamente hasta asentarse en mi culo sobre la ropa, tocando ambas mejillas y jugueteando para poner sus ...