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A los 14 añitos fui desvirgado
Fecha: 28/04/2026, Categorías: Gays Autor: Sofia50, Fuente: SexoSinTabues30
... para lubricarla, donde su acceso se hacía bastante difícil, hasta lograr meter una parte, intentando dilatar mi cavidad, percibiendo como se iba abriendo camino, antes mis gemidos de agitación. Ese previo bombeo, me sublevaba, donde después de un rato, un inesperado empellón, hizo introducir la totalidad de su verga, ante un grito de sorpresa y hasta dolor. Creo que me motivaba, cuando me decía: “Que putita que es mi hembrita. Como te gusta que te cojan y te hacías la estrecha, pero al final caíste” El ritmo se transformó en algo frenético, apoderándose de mi cuerpo haciéndome gemir de placer, con algo de molestia, donde esas sensaciones se fusionaban disfrutando ampliamente de ese sexo anal. Cuando la quitaba sentía un alivio, pero deseaba que la volviese a meter, convirtiéndome en su juguete sexual. Cuando sus embestidas pronto se volvieron más fuertes, más violentas, percibiendo el roce de su verga en mi membrana intestinal, que después de una serie de empellones rápidos y penetrantes supuse que estaba cerca de eyacular, y así fue… su verga tocó fondo en mí y sentí claramente cómo sus tibios jugos, iban irrigando mis intestinos. Él temblaba, se retorcía apretando mis pechos y sin dejar de pellizcar mis pezones, se convulsionaba y temblaba como un poseído, gruñendo con cada disparo que salía de su verga, y de pronto se desplomó sobre mi espalda, abrazándome exhausto y muy sudoroso, pero sin sacar su verga de mi adolorida funda. Mi espalda estaba empapada ...
... por ese sudor, cuando la quito de mi culo, inexplicablemente comencé a mamarla mientras me masturbaba, percibiendo un sabor extraño pero muy atrayente, posiblemente por esa mezcla de semen y mis heces. Cuando terminé de eyacular, me abrazo, manteniéndome un buen rato, en ese encuentro homosexual. Permanecimos desnudos desparramados sobre la arena, hasta que, después de un buen rato comencé a vestirme, cuando me dice: “Que haces?” “Me tengo que ir” “Quédate un ratito más” Lo miré como, indeciso, pero terminé quitándome la poca ropa que me había puesto, besándolo en los labios muy ardientemente, volcándome inmediatamente sobre la arena, cuando su mano comenzó a acariciar mis nalgas. Iniciando los juegos previos, mientras me tomaba con una mano mis muñecas, contra mi espalda, para volver a penetrarme, bombeándome un rato, hasta que me gira, mandando mis piernas bien atrás, metiendo su verga ferozmente ante mis gritos, donde me poseyó con toda su vehemencia. Mientras no dejaba de masturbarme, ante esa ferviente cogida, hasta quedar extenuado sobre la arenilla, fue algo distinto y hasta me sentí satisfecho, por un lado, al sentir su cálida simiente, depositarla en mis entrañas, haberlo complacido, y sentirme como su “niñita”. Cuando me dice: “Te he mentido, es la primera vez que me cojo a un pendejito de 14, eres delicioso” Lo miré sorprendido y a su vez, me sentí alagado, además sin querer hacer comparaciones, Rafa, no me había cogido de esta manera tan ...