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María: intercambio universitario 1
Fecha: 03/05/2026, Categorías: Intercambios Autor: Jane Cassey Mourin, Fuente: TodoRelatos
... comemos tacos o hamburguesas, cuando regresamos a los camarones entendemos por qué son tan deliciosos - explicó, claramente afectada por las dos caladas que ya le había dado a lo que estaba fumando - por eso el sexo entre nosotros es impresionante, porque estamos muy conectados en la cama y cuando lo hacemos de nuevo, valoramos lo que tenemos, hace que nos amemos más, que nos apreciemos como una pareja, que no queramos separarnos a pesar de que nos compartamos con otras personas. En la teoría, entender aquello no era tanto problema, porque de alguna manera tenía sentido, el problema con aquella idea comenzó cuando traté de aterrizarlo a situaciones reales, cuando imaginé lo que haría mi esposo si me veía cogiendo con alguien más o lo que yo haría si lo viera a él teniendo sexo con una chica que no fuera yo, porque al hacerlo fui presa de la forma como concebía la relaciones de pareja a partir de la idea de que yo era de mi esposo y mi esposo era mío, algo que de pronto hizo impensable la posibilidad de que estuviéramos con otras personas, que incluso me provocó que me doliera el estómago y tuviera un ligero arranque de ira al imaginarlo con alguien más; al menos esa fue la reacción inicial, porque en algún momento se combinaron mis ideas con el recuerdo de lo que vi que le hacían a Jess, evocando la excitación que sentí al contemplarla en aquel salón, de tal manera que de pronto no pude evitar imaginarla en esa misma posición, pero con mi marido ocupando el lugar del ...
... chico que la penetraba, mientras yo los miraba sentada en una silla, a tan solo un metro de distancia, algo que de alguna manera me hizo sentir extraña, que me hizo experimentar una rara combinación de celos, morbo y excitación que sacudió mi cuerpo de una forma similar a como lo hizo la escena que presencié con esa chica fornicando frente a su novio. No sé qué fue en realidad lo que pasó en aquel momento que me hizo pensar que aquello no era tan mala idea, tal vez el calor de las circunstancias, el estar hablado tan tranquilamente con una chica a quien minutos atrás se estuvieron cogiendo, la idea de que mi marido pudiera volver a disfrutar del sexo como ya no podía hacerlo conmigo, o quizás el humo que, sin proponérmelo, lograba inhalar de lo que Jess se estaba fumando en ese estacionamiento, pero de alguna forma el recordar la manera como esa mujer estuvo moviendo el trasero con movimientos llenos de erotismo y sensualidad, me llevó a pensar en lo mucho que mi esposo disfrutaría de estar con alguien tan joven y hermosa como o era Jess, con quien de alguna manera abrí una brecha de confianza a partir de lo que pasó, algo que me hizo suponer que era la razón de que pudiera imaginarla de pronto con mi esposo sin que aquello me resultara tan desafiante, a lo cual se sumaba la excitación que aún sentía tras haberla visto teniendo sexo de esa manera tan excitante. - No, no creo que yo pudiera hacer algo así con mi marido - dije, pero lo hice como si estuviera pensando en voz ...