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Ramira. 41. Sevillana casada.1
Fecha: 03/05/2026, Categorías: Infidelidad Autor: MaduroPorAndalucia, Fuente: TodoRelatos
... No sabía realmente de qué tipo de compañía era, pero sí que lo añoraba. Paso una semana tras visitar esa casa, y recibo un mensaje privado de ella, indicándome que ya tenía preparado el contrato, y que, si no me molestaba, que fuera a su casa, me invitaba a comer, y así lo firmaba y ya me daba las llaves de la casa. He de indicar que la casa no tenía garaje, pero se podía aparcar muy bien, en la puerta, por tanto, no tendría problema a la hora de llevar mi vehículo. Pues llego el día de la invitación/firma de contrato, y me presento en su casa, pensando que estaría su marido, por lo que lleve una buena botella de vino para comer, que me costó los 200 euros, cuando ella me abre la puerta mientras está charlando con alguien por el móvil. Yo no soy de meterme en conversaciones ajenas, pero claro, si te abren su casa y están hablando por teléfono, algo escuchas y pude escuchar el final que decía “no me quejo, pero es que bien que te gusta a ti que te haga las mamadas y tú a mí no me pasas ni la lengua, y ya te digo que como encuentre uno que me lo coma durante horas y me deje bien servida, ese me lo tiro, pero que lo dejo seco” y colgó. Me pidió disculpas, ya que no era ni el momento ni la situación idónea, pero es que le había alterado esa llamada, por lo que yo solo le dije una cosa que creo que le abrió la mente más de lo que la tenía en ese instante: — No te preocupes, encontrar un buen comedor de coños es como intentar encontrar en rebajas esa prenda que llevas ...
... un año buscando y no hay manera. Imposible no, pero es difícil. Menos mal que a mí no me pasa eso, yo si tengo que comer, como, y bastante. Aunque ahora vamos a comer otra cosa. A ver, ¿cómo le voy a decir eso a una mujer que apenas conozco, que va a ser además mi casera y que además voy a firmar el contrato de alquiler de su segunda vivienda? Jajajaja, no, aunque se lo hubiera dicho. No. Realmente lo que le dije: — La verdad es que hoy en día, encontrar una persona que sepa comer, es muy difícil. Se nota que te has leído alguna de mis novelas. Ramira sonrió y se rio. Le había pillado en que se había leído al menos una de las más calientes, en las que le doy una buena comida de coño a la protagonista. Me afirmo que si se había leído tres novelas mías. En una semana. Alucine, pero bueno, yo tardo en leer, porque escribo más que leo. También me afirmo que comensales no hay tanto como dicen ser. Y entre en su casa, me la enseño un poco y nos pusimos a comer en su jardín, que lo tenía preparado. Vi que solo había preparado la mesa para dos comensales, y me extraño que no estuviera un tercero, pero por lo visto, su marido no podía estar presente, aunque realmente a ella le daba igual. Ramira tiene en su jardín, una pequeña piscina, no es como un jacuzzi, pero tampoco es para darte muchos largos, jajaja, ni uno, pero al menos si es para poder mojarte y tumbarte, mientras flotas, en mi caso, no llego a tocar ningún borde. El contrato lo vi en una ...