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Ramira. 41. Sevillana casada.1
Fecha: 03/05/2026, Categorías: Infidelidad Autor: MaduroPorAndalucia, Fuente: TodoRelatos
... veas que “es que llego cansado del trabajo, lo dejamos para luego”? En serio, una mujer de antes, al menos de la época de mi abuela, se tenía que aguantar, incluso de la época de mi madre, también se aguantaban, pero si yo miro para otro lado, al final me convierto en una mujer como mi madre y abuela, que no se sienten queridas, amadas y menos deseadas. Y no soy vieja, que tenga cuarenta y un años no significa que sea vieja, pero me hace sentirme así. Por tanto, mientras él está trabajando fuera de la provincia, yo me busco mis “amigos especiales” y espero que eso no sea un problema, porque no voy a dejar de hacer, mientras pueda. No quiere decir que yo sea infiel con mi marido, porque él no sabe nada, y yo no sé nada si lo hace en donde está trabajando, y como siempre se ha dicho “ojos que no ven, corazón que no siente”. Y se metio un buen trago de su copa de vino. ¿Por qué juzgar a la gente que no se conoce, por sus actos (menos los de matar o robar, claro)? Yo no soy de juzgar nunca, es más, cuando me cuentan a veces sus problemas, simplemente pienso que es una vida más por conocer. Entiendo que haya gente que le gusta juzgar sin conocer las circunstancias, pero creo que es porque como sus vidas son tan aburridas, solo se pueden divertir haciendo eso. Si la gente es feliz así, realmente es para que miren en sus vidas. Así que, miré a Ramira a los ojos y sin tomar un sorbo de ese delicioso licor de zumo de uva, le dije: — Ramira, no sé cuánto llevas sin ...
... que un hombre te toque o acaricie, tampoco es importante. No sé si tienes amigos para que te roben esos maravillosos orgasmos que tenéis las mujeres, pero a mí, realmente y sabiendo que te puedes enfadar, me apetece mucho comerme tu coño, es más, espero que me dejes hacerlo y que eso no influya en el alquiler de tu casa. No puedo decir que sea un hombre atractivo, porque no lo soy, simplemente soy un hombre. Deseo a la mujer, no como un cuerpo para darme placer (que muchas veces es así), sino como un cuerpo que necesita recibir y dar placer. Me apetece muchísimo ahora comérmelo. No después de comer la comida maravillosa que habrás preparado. Tampoco otro día. Me apetece ahora mismo. Así que, solo quiero que hagas una cosa. Cerrar tus ojos y sentir. No pienso hacer nada que crea que no quieres. Me la jugué, realmente. Esta mujer me podría haber mandado fuera de su casa. También podría haber hecho cualquier cosa, pero no sé si fue que pensará en echar un polvo, y eso a nadie le sienta mal o cualquier otra cosa, que simplemente me sonrió y se separó de la mesa, estando sentada, invitando con su cuerpo a que yo me diera un festín. He hizo lo que yo le pedí, cerrar sus ojos. Así que yo, levantándome de la silla, me dirigí donde se encontraba ella, y estando vestida completamente, solo le di besos en su cuello, muy sensuales. Luego por encima de su ropa, en sus pezones. Para seguir hacia abajo por su estómago, hasta llegar a su pubis, notando como ella me abría sus ...