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Pegging, maravillosa experiencia (3)
Fecha: 06/05/2026, Categorías: Anal Autor: morbi69, Fuente: CuentoRelatos
... no podía bajar más, estaba completamente sentado sobre mi chica. Ella soltó mi cintura. Me quedé quieto unos momentos, para acostumbrarme a lo que tenía dentro de mi cuerpo. -Ahora empezá a cabalgar, putita -me dijo. Me levanté un poco, lentamente, cuidando de que la verga no salga de mi culo; luego volví a bajar, lentamente. Y me dio placer… Repetí el movimiento, y volvía asentir placer. Luego lo repetí, cada vez un poco más rápido… y cada vez sintiendo más placer. Al rato estaba, literalmente, cabalgando la verga de mi chica. -¡Wow! No me imaginé que fueses tan puta -exclamó. Al poco rato empecé a cansarme, así que me quedé quieto, sentado sobre mi pareja con su pene insertado en mi culo. Pero quería más. Ella aprovechó la pausa para extraer su “macho”, y lo acercó a mi cara, haciendo que entre en mi boca. Le di una breve mamada. -Bien puta resultaste ser -me dijo. Eso me calentó más, y quería más… Me levanté de golpe, saliendo la verga de silicona de mi culo. Mi chica me miraba sin entender. Dejé de estar de rodillas, para apoyar la planta de mis pies en la cama, quedando de cuclillas sobre mi pareja. Ella entendió, untó más gel en el pene, y en esa posición me dejé caer, tragando literalmente la verga de silicona con mi culo. El dolor había desaparecido completamente, y el placer era indescriptible. Cabalgaba frenéticamente. Mi verga no estaba del todo dura, y se sacudía de un lado a otro. Pensé que ya no tenía ...
... fuerza, y me empezaron a invadir espasmos… Bajé el ritmo hasta quedar quieto, con la verga ensartada. Mi verga no estaba del todo dura, pero latía intensamente, hasta que sentí que estaba por explotar. Empecé entonces a moverme lentamente, en pequeños círculos y subiendo y bajando apenas un poco. Y de pronto de mi verga empezó a brotar leche… estaba blanda, ni mi chica ni yo la habíamos tocado. Y brotaba gran cantidad de leche. Era increíble. Mi chica estaba sorprendida, se le salían los ojos. -¡¡Qué orgasmo!! -exclamó. -¿Te gustó tu primer orgasmo?, ¿viste qué hermoso es ser una puta? Con lo que me quedaba de fuerza me levanté, sintiendo un vacío en mu culo, y caí junto a mi pareja. Hasta ese momento nunca había sentido tanto placer. Por supuesto que repetimos esto muchas veces. Algunas veces yo era el puto de mi chica, y ella me rompía el culo en la posición del misionero. Otras veces yo era una puta, y me ensartaba el pene de mi chica en mi culo para cabalgar como una loca… Sin embargo, nunca permitió que su “macho” me rompa el culo… pero si le encantaba hacérmelo mamar lleno de nuestros jugos. La práctica del pegging nos permitió disfrutar muchísimo del sexo. Podíamos imaginar un trío, ahorrándonos las complicaciones de buscar a otro hombre. Podía explorar mis lados homosexuales (todos tenemos, les guste o no, un lado homosexual) sin necesidad de recurrir a otra persona fuera de la pareja, y con toda la confianza de mi ...