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De como pensé que iba a empezar mi historia (1)
Fecha: 07/05/2026, Categorías: Transexuales Autor: Sandybel91, Fuente: CuentoRelatos
Mi historia comienza cuando tenía 21 años, estaba en mi tercer año de ingeniería y las vacaciones de verano recién empezaban. Yo soy Sandy, una chica lady boy, crossdresser o como quieran llamarme, mido 1.82 m y en esas épocas pesaba 76 kilos, cabello un poco largo con ondas, y tenía un buen cuerpo, modestia aparte. Iba al gimnasio 3 veces por semana donde lo primordial para mí siempre fue entrenar piernas y por ello las tenía musculosas y con un culo que ya lo quisieran todos los hombres y la mitad de las amigas de Tania, mi novia en esa época. En verdad entre el gimnasio, los entrenamientos y los partidos de todos los sábados con mi equipo de fútbol, se me veía muy bien físicamente. En esos tiempos aún vivía en casa con mis padres y hermana, y atrás de mi casa vivía Tania, mi novia con la que llevaba más de 2 años. Ella era una chica bellísima, 1.70 m, cabello negro azabache y lacio hasta un poco antes de la cintura, unas tetas bellísimas 36 D, cintura normal, un culazo!, y unas caderas y piernas largas, anchas y envidiables, iba al gimnasio 5 veces a la semana y se le veía increíble a sus 22 años. Ella había estado estudiando arquitectura, pero lo abandonó el último año. Una semana antes de qué mi novia se moviera a su nuevo apartamento, al cual teníamos pensado en mudarnos juntos en unos meses, una amiga de ella de la universidad, Giulia, tuvo una fiesta en su casa obviamente en la zona exclusiva de la ciudad. No soy de bailar mucho, y mucho menos salsa, así que ...
... Tania estaba bailando con sus amigas y sus amigos mientras yo estaba sentado tomándome una cerveza en la sala aledaña a donde estaban ellas. Como a las 11 de la noche me percaté que Tania estaba bailando muchísimo con un muchacho que yo no conocía, pero quería que ella disfrutara de la noche así que seguí con mi cerveza. Ahí es cuando llega a la casa Diego, el hermano mayor de Giulia, que recién llegaba de trabajar. Hasta estos momentos Diego y yo nos habíamos conocido una vez quizás, él era un chico muy pero muy atractivo de 25 años y que definitivamente iba al gimnasio todos los días, se vestía muy bien con ropa muy moderna y muy apretada a su cuerpo lo cual quizás no era su culpa ya que tenía un cuerpazo. Llegó muy amable a saludar a todo el mundo y me vio sentado en una mesa con una cerveza, se acordó de mí y me dijo: – ¿Ya te aburriste de estas creídas? Jajaja, me reí bastante de lo que me decía. – tienes toda la razón Diego Fue la cocina y trajo un vodka que tenía en el freezer y dos vasos y se sentó a mi costado, empezamos a charlar, nos empezamos a reír, y me percaté que Diego era un muchacho muy interesante, me pareció muy inteligente, educado, una presencia muy asertiva y una voz que te capturaba. Un poco más acerca de él, ya desde el punto de vista de cómo lo veo ahora, tenía el cabello corto muy moderno, unos ojos verdes hermosos, un cuello fuerte y unos hombros que te podían hacer suspirar de sólo pensar en estar atrapada entre ellos y sus brazos, una ...