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Te puedes correr dentro de mí
Fecha: 08/05/2026, Categorías: Confesiones Autor: Contradictoria, Fuente: TodoRelatos
... cambio de registro. Para situar este relato, os describiré a sus personajes. Yo soy delgadita y pequeña, small tits y big heart, pero bien culona. Tengo el pelo muy largo y ondulado y, como decía mi exnovio, cara “de follar que da gusto”. Mi novio es delgado y no mucho más alto que yo, pelo marrón cortito y en general jovencito en sus rasgos. Ambos españoles. Al follar a diario, muy pronto nos hartamos de utilizar preservativos y empezamos a hacerlo a pelo. Tener sexo sin barreras es apasionante y divertido, pero yo sentía que la magia se rompía al tener que correrse mi amor fuera. Él es muy educado conmigo, siempre me pide permiso para correrse y me pregunta si estoy a gusto. A juego con su carácter dócil y apaciguado, no me ponía jamás problemas. Yo le masturbaba para acabar y se corría sobre mi coño mientras me comía la boca. No lo pasábamos mal, pero un día me harté y planeé una sorpresa para su treinta cumpleaños. Por primera vez, empecé a utilizar anticonceptivos no hormonales (los que no te quitan las ganas de fornicio) y en medio de una sesión de sexo, le confesé que podía correrse dentro de mí entre gemidos agudos e intensos, para sonarle más suplicante y convincente. Estaba tan llevado por el deseo que, aun sin dar crédito a aquella noticia, aun haciéndome miles de preguntas, se corrió dentro de mí soltando un intenso alarido. Éramos como animales en un rito ancestral. Después me masturbó mientras nos besábamos y con ayuda de algún que otro juguete, un ...
... orgasmo me sacudió las piernas. A pesar de no ser virgen desde hace casi 15 años, nunca nadie se me había corrido dentro. Tras aquel fogoso acto, nos quedamos tirados en la cama procesando la tremenda sesión de sexo que acabábamos de tener. Pero claro, nadie te dice qué sucede con el semen cuando se corren dentro de ti. Desconozco si mi novio tiene una corrida especialmente copiosa, lo que os puedo contar es que rápido empezó a descender el semen caliente por mis piernas. Fui al baño a limpiarme y me quedé tranquila. Inocentemente, continué con el resto de mi día. Era verano y yo en verano llevo falditas cortas que resaltan mi culo respingón. Mi padre, un hombre que perdió todos sus bienes por culpa de una estafa, vino a recogerme en su querido C3, su única pertenencia. Tenemos una relación bonita, a pesar de todo, y para él soy su angelito. Él vive con mi abuela y a penas nos vemos, pero ese día íbamos juntos en el C3 mi padre, mi novio (copiloto) y yo (asiento trasero) al Leroy Merlin para arreglar un rodapié. Cuál fue mi sorpresa cuando noté, al ir a levantarme del asiento trasero del coche tras aparcar, que estaba todo lleno de semen debajo de mí. Al ser verano no llevaba ninguna chaqueta ni manta para ocultarlo y entré en pánico. Por suerte mi padre no lo notó, tampoco mi novio. En ese momento solo se me ocurrió fingir que había olvidado mi bolso para acceder al coche más tarde en solitario. A punto de entrar en la tienda, miré a mi novio y le supliqué que ...