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ME COMÍ LA VERGA CINCUENTA Y CINCO y la disfruté aunque…
Fecha: 09/05/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Fetichismo Gays Autor: JuanaLoca, Fuente: SexoSinTabues30
Desde los inicios he disfrutado entregar el culo y dejar que los activos se solacen en él con la enorme calentura que se despierta en mí desde el momento en que me pongo en cuatro hasta cuando la verga roza la entrada y siento como mi culo cobra vida y se abre para sentir desde el comienzo ese placer lleno de lujuria y deseo carnal insaciable… He estado releyendo la novelaLa infancia de un jefe de Sartre y sentimientos encontrados se volvieron a manifestar en mí, aunque de una forma distinta a cuando la leí por primera vez. No entendía cómo un joven se entregaba a las caricias de un hombre mayor hasta que era seducido, sometido y , finalmente, enculado con plena satisfacción y posterior aceptación de su condición. De verdad fue como descubrir que la sexualidad no es tan simple como la sociedad quiere clasificarnos: heterosexuales u homosexuales ya sean masculinos o femeninos. Recientemente se ha abierto un camino de sexualidad intermedia: la bisexualidad. Mi posición la defino como pansexualidad que implica usar el sexo en toda su extensión y sin limites que pueden llegar incluso a la zoofilia activa o mejor pasiva. Me excita ser sometido a un macho canino o incluso a un asno con su verga maravillosamente gigantesca. Pero vamos por partes. Bergère me hizo recordar a los escarceos a que fui sometido durante mi tierna infancia. Sernino, el cura belga que manoseaba mis nalgas acariciando mis muslos para introducir sus dedos tan cerca de mi agujerito que esperaba ser usado ...
... y sin embargo esa espera se prolongaba hasta la indignación.¿Me ha traído acá a ensartar perlas? El reclamo de Luciano que ya estaba dispuesto a probar qué se siente acostarse con un hombre y dejarse usar como una golfa. Sentirse en los zapatos de Rimbaud y aceptar la pederastia sin complejos. La verga 55 llegó una tarde en que estaba deseando experimentar con un nuevo macho al que chuparle el miembro se siente tan delicioso porque esa rigidez que se logra succionando será la llave que penetre mis carnes ávidas de sexo viril. Las órdenes del macho me obligaron a entregarle mis nalgas en cuatro o enculado cabalgando su verga o con una pierna en el aire mientras de lado me encula hasta el fondo con golpes de pelvis que me hacen alucinar. Me lleva por todas los rincones y me somete a sus enculadas fuertes y rápidas. ¡Cómo hubiera gozado ser violado, desvirgado a mi más tierna edad en que me excitaba todo lo relativo al sexo. Y con una inaudita fuerza el sexo con hombres experimentado entre chicos que buscábamos a los más pequeños y los sometíamos ya sea con violencia o simplemente con ofertas que no podían rechazar. Asi fue como pusimos a Lalito a nuestra disposición. Ponerle el pene entre sus nalguitas albas y su anito rosado era una entretención que practicábamos en grupo pasándolo de un pene a otro. Solo uno había penetrado el culito virgen del muchachito para dejarlo listo para nuestra lujuria infanto juvenil. El cura Freddy había sido el que abriera el canal ...