1. Esther y su padre, un incesto inevitable


    Fecha: 10/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... ¿Qué quieres saber, hija?
    
    Esther, abrió el cajoncito del molinillo, y antes de hacer los cafés, le preguntó:
    
    -¿Le echo cascarilla y lo reparto para más veces?
    
    -No, hoy lo vamos a tomar solo.
    
    Esther, volvió al tema del sexo.
    
    -¿Por qué me estoy excitando solo de saber que vamos a hablar de sexo?
    
    -No lo sé, no soy médico. ¿Qué quieres saber para no quedar preñada?
    
    Hizo los dos cafés en tazas grandes de barro. Al del padre le echó un generoso chorro de aguardiente.
    
    -¿Cómo es el miembro de un hombre?
    
    -Cada hombre la tiene diferente.
    
    -¿Es verdad que echa leche? Es que me dijo Carmiña que esa leche es la que preña a las mujeres.
    
    -Y lo es, pero si no haces nada hasta la noche de bodas no tendrás ese problema.
    
    Esther, estaba colorada, y no era por tomar el café caliente.
    
    -¿Si no dejo meter?
    
    -Sí, si no le dejas meter.
    
    -La Morocha tiene doce hijos y dicen que se queda preñada hasta con el olor de los calzoncillos.
    
    A Edelmiro le dio la risa.
    
    -Eso es una tontería, tiene hijos porque se acuesta con su marido y le dan al tema.
    
    -Joden.
    
    Edelmiro, la reprendió.
    
    -¡No seas bruta!
    
    -¿Los hombres le comen el coño a las mujeres?
    
    -¡Ala! ¡¿Qué parte de no seas bruta no entendiste?!
    
    Esther no iba a parar hasta que la sacase de dudas.
    
    -¿Se la comen?
    
    -¡Y vuelve la burra al trigo!
    
    -¿Comen?
    
    -Eso nada tiene que ver con lo de quedarse preñada, pero. ¿Por qué me preguntas eso?
    
    -Porque Amalia le dijo a su marido: “Con el coño ...
    ... tan bonito que tengo no sé porque me comes la cabeza.”
    
    Edelmiro, tomó un sorbo de café, y mirando a los ojos a su hija, le preguntó:
    
    -¿Estaban discutiendo o acaramelados?
    
    -Acaramelados.
    
    -Son cosas que se dicen los recién casados.
    
    Lo dicho, no iba a parar de preguntar hasta que la sacase de dudas.
    
    -¿Pero los hombres le comen los coños a las mujeres o no?
    
    Edelmiro seguía rehusando responder a una pregunta tan directa. Le echó una calada al pitillo, y le dijo:
    
    -Déjalo, hija, déjalo.
    
    -Si no dicen que no es que sí. ¿Cómo hacen para comérselo?
    
    Edelmiro quiso ejercer su autoridad.
    
    -¡Hasta aquí hemos llegado! Tus preguntas nada tienen que ver con lo de quedar preñada.
    
    -¿Para qué se lo comen?
    
    -Ya lo sabrás a su tiempo.
    
    Esther, que llevaba puesto un jersey de color rojo que marcaba sus gordas y redondas tetas, se limpió con un dedo una gota de café que le cayera sobre un pezón, y bajando la cabeza de nuevo, le dijo:
    
    -Eso es lo que me fastidia, llegar un día a hacerlo con mi marido y no saber que hacer ni que me va a hacer.
    
    Edelmiro se dejó llevar por la situación.
    
    -A ver, hija, a ver. ¿Te acuerdas cuándo me dijiste que mojaste la cama al sentir un placer inmenso?
    
    Esther, levanto la cabeza, y sonrió.
    
    -Sí, no volví a sentir un gusto tan grande.
    
    -Pues a eso se le llama correrse. El hombre le come la Chirla a mujer para que se corra… Pero vamos a lo importante… Si al acostarse con ella se corre dentro de su almeja la mujer se puede ...
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