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Mi hermano mayor nos rompe el culo a mi amiga Sonia y a mí
Fecha: 12/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Adicta al Sexo, Fuente: CuentoRelatos
Grabarlo y editarlo supone mucho trabajo, por esto me gustaría conocer tu opinión y si te resulta útil. Escúchalo narrado por su autora El día que propuse a mi hermano Álex practicar sexo anal, yo afirmé tener virgen el agujerito, y él confesó no haberlo probado nunca. Seguimos un plan progresivo para que me doliera lo menos posible. Le dije que me lo había recomendado una amiga, una tal Mariloli que presumía de ser una consumada adicta a esta práctica. Mi hermano descubrió al final que yo no era tan adicta como mi amiga, pero poco me faltaba, pues recibía por detrás desde un año antes. Este plan no fue sino una artimaña mía para tomarle el pelo, para hacerle sufrir como venganza por algo que me hizo días atrás. Quedamos en empate y fumamos la pipa de la paz. Desde entonces, el sexo anal se ha convertido en otra forma de gozar juntos mi hermano y yo. Un par de días después de aquello, confesé a mi hermano que la tal Mariloli existía, solo que no se llamaba así, sino Sonia. Álex no la conocía porque no pertenece a mi grupo de amigas habituales. Le expliqué que es una compañera de estudios en la universidad, de 22 años y de Tarragona como nosotros, y añadí que la invitaría esa misma tarde, junto con las otras, a bañarnos en la piscina que tenemos en casa. Se la presenté cuando todas estuvimos en topless, y el pobre quedó embobado. En un momento dado, Álex me habló en plan secretitos. Confesó que había quedado prendado de Sonia, y destacó que le encantaban sus ...
... tetitas menudas, mucho más su culo un tanto rellenito pero proporcionado. Finalmente dejó caer que le costaba disimular las ganas de joderla allí mismo. Aspectos sexuales a un lado, opinó que de carita estaba bien, y que le encantaban las mechas azul celeste en su cabello largo y moreno. Hablando con mi hermano por la noche, comenté algo que le dejó perplejo. -Ahí donde la ves, Sonia es una niña pija de buena familia. El primer año en la universidad, me miraba por encima del hombro, porque sabía que mamá es mexicana y papá español. Luego cambió en segundo curso, desde entonces va por la vida de gótica, yo creo que es una forma de rebeldía, y nos hicimos buenas amigas. -Teniendo en cuenta lo rica que está y sus manías estéticas -dijo él, admirado y nervioso-, añadido al hecho de que es una porculera, mis ganas de joderla son mayores. Reí con ganas porque su respuesta era apropiada para lo que habría de venir. Le dije que ella también se había interesado por él, y que le tenía tantas ganas o más. El pobre quedó ojiplático, asombrado cuando añadí que me gustaría que follara con ella, alucinado cuando afirmé que me encantaría ver cómo le daba por el culo. Álex estalló en carcajadas y no había forma de hacerlo callar. Por un momento temí que tendría que llevarle a urgencias. Cuando se calmó, me llamó celestina, alcahueta y lo peor de todo, embustera y manipuladora. No concebía que yo le arrojara entre los muslos de mi amiga y detrás de ellos. Su conclusión final fue ...