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Alenté a mi novia a que chatee hot con otro (parte 2)
Fecha: 15/05/2026, Categorías: Infidelidad Autor: RockAndCoke, Fuente: CuentoRelatos
Enlace a la primera parte: Alenté a mi novia a que chatee hot con otro (parte 1) En los días sucesivos al primer chat entre Nati (mi novia, en Uruguay) y “Julián” (o sea yo, con otro perfil) me conectaba como mi Némesis y le hablaba para ir tanteando su humor. Ella respondía a mis saludos, pero ni bien Julián (yo) iniciaba un diálogo más zarpado, ella le respondía “Jules, me encanta y excita todo lo que me decís, cómo me lo decís, realmente. Pero ya sabés. Si querés que empecemos a jugar pasando límites, tengo que avisarle a mi chico. Así es lo pactado con él porque -no te miento- la infidelidad tramposa ya la experimenté y noté como me pone saber que él me entrega a vos, me da letra, me deja ser tu puta… cuando nos mira”. Julián, claro, no aceptaba su inquebrantable nobleza para conmigo. Durante los días subsiguientes, él (yo) tras 2 ó 3 intentos de convencerla sin lograrlo, situaciones que ella, fiel y franca conmigo me contaba, aunque a nuestros chats hot comencé a agregarles el componente “Nati, háblame de Julián, decime que te pasaba con él. Dale, que me caliento” y además le pedía que me mande videos pajeándose y nombrando a “Jules” logrando producir en ella mayor excitación que la que tenía al filmarse tocándose solo para mí. Con cada video o chat yo iba percibiendo como su calentura por él iba en aumento. Pero indefectiblemente cuando la volvía a contactar como él Nati repetía “Es con mi novio mirando o nada”. Así que mi mente perversa se pasó esos días ...
... demostrando cuánto me ponía verla tan puta con su macho, pero a la vez, pensando cómo hacer para que como ya les dije, se entregue a su amante virtual inexistente. Ya saben: Julián era yo, con una cuenta falsa creada para mantenerla caliente, tan febrilmente puta con él que, de acuerdo a su historial confesado a mí por ella misma, dada la relación a distancia (Nati en Uruguay, yo en Argentina) calmara sus deseos eternos de serme infiel. Hasta que se me ocurrió algo muy muy perverso. Yo, por WhatsApp, a las 11 am: “Nati. Te cuento que tengo que viajar a Trenque Lauquen por trabajo si bien llevaré mi celular, no se si tendré conexión las 24 horas, quizás en algún lugar de reunión, o quizás en el hotel en el que esté alojado. Salgo con un compañero de trabajo en su auto alrededor de las 15 h. hoy mismo, amor. Creo que vuelvo pasado mañana”. Nati, por WhatsApp, me responde: “Bueno, vida. Hablaremos cuando tengas internet. Te voy a extrañar mucho” escribió con ternura. Yo: “Yo también mi amor. Voy a preparar alguna muda de ropa y las cosas de trabajo que me piden llevar. Te hablo antes de irme”. Nati, a mi: “Dale. Te amo mucho”. En el tiempo que mediaba entre informarle de “mi ausencia” y el horario de la misma creé otra cuenta de Facebook: esta vez para ella con el nombre de Natalie, ilustrado con fotos de perfil y de portada que tomé de su propio perfil. Las horas parecían eternas mientras ella me mandaba algún que otro WhatsApp con palabras dulces y chanchas, ...