1. Un Nuevo Sabor (Mis Inicios Pt. III)


    Fecha: 20/05/2026, Categorías: Sexo Oral Autor: AndyStories, Fuente: TodoRelatos

    ... tomaba suavemente, explorando con curiosidad. El calor de su piel me estremeció y, con cuidado, lo llevé a mis labios.
    
    El primer contacto fue un choque de sensaciones: su respiración agitada, saber que estaba dándole algo que había sentido y el saber que estaba probando algo nuevo. Literalmente. Sus manos acariciaban mi cabello con ternura, pasando por mi espalda y llegando a mis glúteos. Patrón que repetía constantemente.
    
    Yo trataba de aprender sobre la marcha, escuchando cada suspiro, sintiendo cada pequeño temblor en su cuerpo y poniendo en práctica lo que mi amiga me había contado. Parecía que le gustaba, lo cual era suficiente para mí.
    
    De vez en cuando lo miraba a los ojos. Su mirada era de placer y amor a la vez, mientras yo lamía los laterales de su tronco, disfrutando sus gestos de satisfacción. Yo aumentaba la velocidad, lo que hacía que su respiración se agitase, me diera pequeñas nalgadas y apretara mi cabeza contra su pelvis. Sin duda lo estaba disfrutando, y yo también.
    
    Los minutos se estiraron, llenos de ese sonido suave y húmedo que solo nosotros compartíamos. Su voz empezó a quebrarse, su cuerpo a tensarse y, antes de que pudiera reaccionar, llegó al clímax. Sentí su calor nuevamente, solo que esta vez había caído sobre mi rostro, y aunque me tomó por sorpresa, no me aparté.
    
    Reí ...
    ... suavemente, un poco avergonzada y a la vez orgullosa. Él, con una sonrisa entre tímida y protectora, se vistió nuevamente y se dirigió hacia la cocina para traer algo con lo que limpiarme.
    
    Me senté en el sofá, esperando a que regresase, y una gota de su esencia resbaló hasta llegar a mis labios, la cual terminó entrando en mi boca. Y ahí pude experimentar lo que mi amiga me había contado, y también descubrí un nuevo sabor que no era agradable como tal, pero había venido de él, y eso de alguna forma me hacía tolerarlo.
    
    Diego regresó con unas servilletas de cocina y ayudó a limpiarme con cuidado, como si temiera hacerme daño. Cuando terminó, me dio las gracias por su regalo. Yo no pude evitar reír, para después besarlo.
    
    Apenas terminamos, escuchamos el ruido de la puerta: su madre había vuelto. Nos miramos, cómplices, sabiendo que estuvimos muy cerca de que nos descubrieran, y no pudimos evitar reír.
    
    Pasamos el resto del día en su casa, comiendo pastel y conviviendo de forma amena. Mis padres pasaron por mí de noche, preguntando cómo nos la habíamos pasado. Ambos respondimos que bien, que había sido una tarde tranquila, pero algo había cambiado en mí.
    
    Sabía que cada vez abría más las puertas de mi sexualidad, que estaba estirando mis límites, y que me estaba acercando a un comienzo real.
    
    (Continuará...) 
«12»