1. Mi sobrino y yo


    Fecha: 21/05/2026, Categorías: Incesto Autor: klarisa, Fuente: CuentoRelatos

    Hola, me llamo Clara, tengo 54 años, cumplidos hace unos días, estoy casada, tengo tres hijos, dos chicos y una chica y trabajo como limpiadora en un centro público. Físicamente soy rellenita, aunque dicen que tengo unas buenas tetas y un buen culo.
    
    La historia que quiero contarles comenzó hace un par de meses, cuando aún tenía 53 años jajaja, era comienzos del mes de agosto, y hacia un calor terrible, mis cuñados viven en un chalet con piscina y me habían invitado a pasar la tarde con ellos, después les surgió un imprevisto y debieron irse pero un poco avergonzados por la situación me dijeron que me quedara, que podía usar su casa, y su piscina como si fuera la mía, así que en una de las habitaciones me cambie, me puse un traje de baño normalito y me dispuse a tomar el sol, pero no estaba sola, conmigo se había quedado mi sobrino un joven de 18 años, al que se veía bien potable jajaja, y sentía como me miraba.
    
    En realidad entre nosotros había un secreto desde hacía un tiempo, no lo recuerdo exactamente, un día habíamos quedado toda la familia en casa de mis suegros para celebrar el cumpleaños de mi suegra con una comida familiar, mi marido y yo llegamos y mientras él se quedó con su familia yo me subí a descansar un poco, estuve un momento viendo cosas en mi móvil y me puse a cambiarme de ropa, en el momento es que estaba completamente desnuda la puerta se abrió y el apareció, yo me tapé rápidamente como puede y el también avergonzado volvió a cerrar la puerta y me ...
    ... dijo que le había enviado su abuela para decirme que la comida ya estaba lista que bajara.
    
    De momento no le di más importancia, me vestí y bajé, pero al observar la mirada de mi sobrino sentí que me miraba de otra forma, durante la comida a mi sobrino se le cayó un tenedor, no parecía nada raro se agachó a cogerle. Pero cuando se le cayó una segunda vez comencé a pensar que no era normal, y no sé si por morbo, pero el caso es que me abrí bien de piernas por si él podía verme que viera lo máximo posible.
    
    Fue el principio de un juego entre los dos, cuando coincidíamos en reuniones familiares yo notaba como el me abrazaba de una manera que no me parecía la propia de entre parientes, sino que sentía que era como un hombre y una mujer que se desean.
    
    Cuando veía que me miraba yo procuraba que el viera el máximo trozo de mis muslos posible y si eran mis bragas mejor, lo mismo hacia con mi escote y el yo sentía que jugaba a verme lo máximo posible, e incluso una vez le puse como si fuera de broma mis manos en su culo y se lo acaricié.
    
    Recordaba todo ello y me empecé a fijar en su polla que me pareció no debía de tener mal tamaño, me decidí a dar un paso más en nuestro juego, le llamé y le pedí que se me acercara, él lo hizo, le dije que quería darme el protector solar, el aceptó yo se lo eche del bote en su mano y el comenzó a untármelo por mi espalda, luego le pedí que me lo hicieran por delante al lado de mis tetas, un poco ruborizado lo hijo, y después por mis muslos, ...
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