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Presa urbana. Cap. 11
Fecha: 22/05/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Autor: tripleG, Fuente: TodoRelatos
... compartirla con nadie, no mientras estuviera aquí. Buscó a tientas su ropa en la oscuridad, luego recordó haberla doblado cuidadosamente y haberla colocado por allí, aunque no recordaba exactamente dónde estaba. La encontró y empezó a vestirse, cuando oyó moverse a La Hembra. ¿Estaba despierta? Esperó un momento, pero no volvió a moverse, ni dijo nada. Se vistió con cuidado, ya que no quería despertarla. Por ahora, se le permitiría dormir todo el tiempo que quisiera. Él también debería hacerlo, pero no era probable que eso sucediera. Tenía mucho que hacer, mucho que pensar, y hacer planes. Se dijo que la única razón por la que había dormido junto a su cautiva y alumna era que necesitaba una siesta para poder hacer aquellas cosas con la cabeza despejada. Salió de la celda y cerró la puerta. Ya no estaba en los corrales de esclavos. En vez de eso, la había trasladado a una habitación en otra parte del edificio. Dos compartimentos de seis por ocho pies (como 1,80 x 2,40 m) ocupaban la ...
... mayor parte de ella. Estaban situados uno al lado del otro y parecían casi exactamente igual que las celdas normales de una prisión, excepto que no había literas, sólo otra más de las colchonetas multiuso. La Hembra tenía al lado una vecina, una mujer euroasiática pequeña y delgada. No se podían ver entre sí, incluso si las luces estaban encendidas, pero podrían hablar. Le habían dicho que la otra mujer no hablaba inglés. Buscó a tientas el camino a lo largo de la pared hasta la puerta, la abrió y salió al pasillo. Las luces fluorescentes le hicieron daño a la vista. Se tomó el tiempo necesario para dejar que se adaptara antes de irse tambaleando a su habitación del cuarto piso. Estaba cansado, agotado, de hecho, y todavía tenía muchos días por delante. Se le ocurrió que le había ido mucho mejor con La Hembra de lo que había pensado. La prueba de ello era que no se había resistido ni quejado de nada. Iba a tener que empezar presionarla. Si no encontraba sus límites, nunca la domaría.