1. La tetona del super


    Fecha: 24/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Inmacul, Fuente: TodoRelatos

    Hola, soy la pequeña tetona del relato anterior del sueño en el supermercado de Inmaculada. La autora, mi creadora, me ha pedido que cuente cositas de mi pequeño cuerpo sexual.
    
    Aunque me llamen “pequeña tetona” ya tengo 25 años, lo que pasa que soy bajita y con cara de más joven, además que por ser chiquita mis inmensos pechos resaltan más.
    
    Además mis pezones son suprasensibles, tan sensibles como lo es mi pepitilla, ósea mi clítoris. Esto ha hecho que por el roce con mi ropa simplemente desde siempre haya echo provocarme orgasmos inconscientes.
    
    Como mis padres que ya os dijo la Inma que se llevan muchos años, son unos pervertidos no le dieron importancia a mi anomalía fisiológica y se excitaban con ello. Por mi parte, como soy una golfilla y gozo con ello me conformo y de momento no quiero operarme para ponerme las tetas más acortes con mi cuerpo.
    
    Siempre me ha gustado que mi madre y mi padre me toquen mis globos, y también que me los magreen mis amigos. Me he acostumbrado a convulsionarme en la calle, en los sitios más inesperados cuando alcanzo orgasmos que me hacen lanzar chorritos de jugos vaginales, de tal manera que desde cierta edad tengo que llevar compresas grandes para que no se me corran por las piernas abajo, manchen mis pantalones o caigan directamente goteando al suelo.
    
    Mi padre tiene la manía de pesarme las tetas en la báscula del supermercado todas las semanas para ver cuanto van creciendo. Ya me pesan seis kilos cada una. Es imposible ...
    ... encontrar sujetadores para ellas así que más feliz voy con mis pechugas colgando hasta el ombligo.
    
    El bestia de mi padre me amasa mis pechos sin contemplación, hasta deformarlos, me hace daño y yo como masoquista me corro patas abajo. Cuantas veces me he quedado dormida orgasmeando mientras mi padre me chupa un pezón y mi madre el otro.
    
    Pero claro como una no es de piedra pues acabé también metiéndole mano a mis padres. A mi madre me encanta meterle mi manita en su ancho conejo, mientras a mi padre me encanta comerme su gordo y lechoso nabo.
    
    Desde que mi padre empezó a follarme, cosa que le costó meterme ese tronco en mi cocho, mis tetas sin explicación empezaron a segregar leche. Mi padre se corre dentro de mi siempre pero no me quedo preñada, sin embargo me hace lactante, no hay quien lo entienda. Desde entonces no paro de dar leche a mis padres y a quien encarte.
    
    a las tías no les gusta que enseñe mis grandes ubres, pero a los tíos se les cae la baba al mirarlos, sobre todos a los mayores que les gustan mas las tetonas que a los de mi edad.
    
    Cuantas veces he llegado a casa con mis tetones chorreando semen de varios tíos y ofrecérselo a la guarra de mi madre para que se harte de esperma.
    
    Evidentemente con este par de tetas me he especializado en hacer cubanas a mis amigos y a los viejos verdes donde se pierden sus pollas en mi canal gigante.
    
    Mi madre me dice que no folle por el coño porque aunque mi padre no me puede preñar, otros tíos sí. Por ello ya tengo el ...
«12»