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Disfrutando otro caramelo
Fecha: 24/05/2026, Categorías: Confesiones Autor: Natali, Fuente: TodoRelatos
Acostumbrada a estar sola regularmente, lejos de mi esposo y con proceso en divorcio, tengo la oportunidad de hacer prácticamente lo que yo quiera. Puse un pequeño negocio de ventas de plásticos y al parecer ha ido funcionando bien. La ventaja de todo esto es que eres dueña de tu tiempo, aunque si no le hechas ganas también fracasas, no es mi caso ya que cliente que entra a mi negocio se lleva algo, en especial hombres, jajajajaja. Era domingo y ese día el negocio cierra, de hecho, desde el mediodía del sábado ya cierro para que mis dos empleadas tengan tiempo de descansar. Entonces como no tenía muchas ganas de levantarme de la cama opté por pedir un desayuno a través de aplicación, pero pues ahora tocaría el almuerzo y como no tenía ganas de hacer nada, me di un rico baño para sacar toda esa flojera que me invadía. Ocupé un vestido casual color verde con florecitas blancas combinándolo con unas zapatillas tipo plataforma color cafés, me encantan esos tipos de zapatillas porque no cansan mis piernas. Mi cabello recién alaciado me daba un toque más sensual con un buen maquillaje para complementar y lista para irnos a la plaza. Pasé a un negocio para comprarme un helado y vaya que lo estaba disfrutando, recordé como en alguna ocasión estando en intimidad con un novio, me ponía helado en los pezones para chuparlos, incluso ponía hasta chocolate derretido y uyyyyy que excitante era, creo que por unos instantes viajé por el tiempo y por estar imaginándome cosas, me cayó ...
... un poco de helado en la pierna por lo que tuve que limpiarla con una servilleta, un señor que estaba de frente a mi vio la acción lo cual le provocó risas, igual yo me reí con el porque fue algo chusco. Mejor terminé mi helado bien para luego seguir con mi rutina de ver en los negocios algo que me interesara o ocupara para la casa, de hecho me hacían falta unas almohadas, así que me acerqué a una tienda Liverpool para escoger algo, pero la vanidad se presentó y el área de vestidos me llamaba para probarme algo, así que porque no escoger algo mas para mi guardarropa, probé varias pero ninguno me gustaba, hasta que pasando por el área de ropa juvenil pude ver un vestido tipo polo, así que escogí un modelo y viéndome al espejo me quedaba super bien, a mis 38 años todavía mantenía cierta figura, modelaba el vestido pero jamás noté que el señor con el que había sonreído estaba allí y nuevamente nos quedamos viendo, el con un dedo me hizo señas de que el vestido me quedaba muy bien, eso originó a que me quedara con la prenda y no lo pensé más. Saliendo de los probadores le dije que gracias, el se presentó y nos pusimos a platicar unos cinco minutos mas o menos, ambos no teníamos pareja, el era viudo y yo en proceso de divorcio, me dijo que andaba buscando unos tenis así que lo acompañé hasta el área deportiva, esperando a que el escogiera algo me senté en el lugar, ya que le entregaron sus tenis se los midió para luego verse en los espejos que acostumbran a poner en las zapaterías, ...