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El detective ( Vigilando a una joven ) Final
Fecha: 25/05/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: dulceymorboso, Fuente: TodoRelatos
... es solo sexo. Te pongo cachondo, ¿verdad? —Muchísimo. La mano aferrada a la polla comenzó a moverse de nuevo y Pablo gimió al sentir como lo masturbaba. —Y tú a mí, nene. Amo a tu padre, y que me permita estar contigo es algo increíble que me hace quererlo todavía más ¿Dejarías de amar a tu novia si follara con alguien que le ponga cachonda cómo te pasa a ti conmigo? —Nunca lo había pensado. —Mete la mano por dentro de las bragas —le pidió. Julia se estremeció al sentir la mano del joven agarrándole el coño como si de una fruta jugosa se tratara. —¿Renunciarías a poder disfrutar de mi coño cuando quisieras? —No. Me encantaría poder tocártelo y morderlo cuando quisiera —contestó apretándolo y sintiendo como le empapaba la mano. —Y a mi que lo hicieras siempre que lo desees, nene. Pero para ello debemos aceptar que ellos también lo hagan. Ni Fátima ni tu padre aceptarían que solo nosotros lo hagamos. En tus manos está la decisión, cielo. —¿Fátima y mi padre…? —Si, cariño. Los tres dejamos en tus manos la decisión. Tu padre me ha dejado muy claro que eres tú quien decide si continuar con esto o darlo por zanjado. Apartándole la mano de entre las piernas se levantó y lo miró esperando una respuesta. —Ven, cariño —le dijo poniéndose a andar. Al llegar a una zona oscura rodeada de árboles detuvo el paso, se giró para esperarlo y cuando la alcanzó se abalanzó sobre él para besarlo. —Me pones muy cachonda, nene —le dijo acariciándole la ...
... polla por encima del pantalón. —Y tú a mi —Metiendo la mano por debajo de la minifalda le acarició las bragas. —Dime que estás dispuesto a aceptar lo que nos piden, por favor —le dijo con la voz alterada por las caricias —. Dime que sí y podrás bajarme las bragas y hacer lo que desees. —Si…sí. Acepto lo que nos piden. De un tirón le bajó las bragas. Excitado se arrodilló en el suelo de tierra, le subió la minifalda hasta la cintura y hundió la cara entre los muslos. —¡Oh, Dios! —exclamó al sentir que le mordisqueaba el coño —. Que ganas tenía de volver a sentir tu boca en mi coño. Después de correrse en la boca de Pablo, fue Julia quien se arrodilló y le bajo el pantalón y el calzoncillo. —No te arrepentirás de haber aceptado, cielo. Alucinado, Pablo le folló la boca mientras veía a escasos metros a la gente paseando con sus perros. —Me corro, Julia —le dijo agarrándole la cabeza para que no separara la cara de su vientre. Las piernas del joven temblaban mientras eyaculaba en la garganta de la novia de su padre. Julia, feliz de que hubiera aceptado, se puso en pie, lo miró sonriendo y abrió la boca para mostrarle que se había tragado todo. —Me encanta su sabor ¿Vamos a casa y me follas? —le dijo ofreciéndole la mano. —Vamos —contestó subiéndose la ropa. Sentado en el sofá con Fátima encima de sus piernas, Ernesto se sentía cohibido con la idea de estar siendo visto por su hijo. La joven le comía la boca. Excitada, le agarró las ...