1. El señor de 53 años resubido


    Fecha: 29/05/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Stephania, Fuente: TodoRelatos

    ... entonces no aguante más y me lance a besarlo, esta vez mas aventada, el hacía lo mismo, me aricaba las piernas y me besaba el cuello, le afloje la corbata e hice lo mismo, justo al lado del baño había un cuarto de escobas, con el suficiente espacio para los dos, ¡lo tome del saco y nos metimos ahí!
    
    Continuábamos besándonos con pasión, le quité su saco y su camisa, el me desabotono el vestido, el cual callo dejándome en tacones y tanga, sus manos apretaban mis muslos, su boca iba de mi abdomen a mi pecho, le quiete su camiseta pasando mi lengua por su bien conservado cuerpo, estaba dispuesta a gozar a ese hombre, no importaba que el lugar no fuera tan cómodo, ¡solo quería tenerlo!
    
    M: ¡Leticia, te deseo como no te imaginas!
    
    S: Y yo a ti Mario, pero dime Lety o Mony, ¡eso me agrada más!
    
    M: ¡Como gustes, Lety!
    
    S: ¡Déjame ir abajo!
    
    Baje su pantalón y su trusa, unas piernas en forma de tronco me encontré, las cuales probé llevando mi lengua hasta su entrepierna, para luego dirigirme a su grande y hermoso pene, lo acaricie como si fuera mi juguete nuevo, el tamaño era magnifico y la forma un poco doblado me ponía a mil, lo lleve a mi boca con suaves chupadas, él se recarga en la puerta y gemía rico, ¡succionaba su cabecita para luego tragarlo poco a poco!
    
    M: ¡Ah, esto es magnífico, uf!
    
    S: ¡Te gusta, uhm, chop, chop!!
    
    M: ¡Ah me encanta uf!!
    
    Llevaba su duro pene hasta mi garganta, creo que la tenía de unos 21 cm, y de gruesa unos 5, era un pene digno ...
    ... de un caballero, él se regocijaba con mi oral, ¡me acariciaba la cabeza y disfrutaba cada cosa que mi boca le hacía a su amigo!
    
    Se lo devoro unos minutos, su pene se endurecía más y más, ¡entonces el me levanto me abrazo y como imán encontró mi vagina la cual su amigo empezaba a penetrar delicioso!
    
    S: ¡Ah, así, que rico!
    
    M: ¡M encantas, uf, que diosa eres!!
    
    Estaba parada pegada a él con su amigo entrando y saliendo, se sentía riquísimo, me apretaba las nalgas y me la metía más y más rico, nos besábamos y nos mordíamos todo a nuestro alcance, me acariciaba las piernas mientras me estrujaba con su veterano pene, ¡veterano pero magistral!
    
    Me puso apoyada en la puerta, me empine un poco y el tomándome la cadera, me penetro suave, lo hacía solo con su puntita, eso me puso a mil, me encantaba su gruesa cabeza entrando y saliendo rosando mi inflado clítoris.
    
    S: ¡Agh, Mario así, que rico, uf!
    
    M: Stepha! Eres un ángel un ángel que se vuelve un demonio sexual, ¡agh!
    
    S: Me encantas, más, dame más, ¡hazme tuya papito!
    
    M: ¡Mi amor! ¡Me tienes duro como nunca nadie en mi vida!
    
    ¡Sus movimientos eran mágicos, su verga empezó a entrar más rico, me sentía empalada, el me apretaba los muslos, me aruñaba la espalda, me besaba la espalda y el cuello, yo movía mi cadera, en un momento me ensartaba solita mientras él me acariciaba el cabello, me encantaba este maduro, no me importaba que quería arreglar las cosas con su esposa, solo quería sentir su dura tranca en ...