-
El viaje a Amsterdam 3
Fecha: 02/06/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Maduro48, Fuente: TodoRelatos
Tumbada en el suelo con las piernas abiertas sentía como la gorda y dura polla de Emma entraba y salía de mi interior. Mis pechos se bamboleaban con cada embestida. El placer que me estaba haciendo sentir era máximo y de mi garganta se escapaban los jadeos y gemidos. Rodeándola con mis piernas la apretaba contra mi sintiendo como su polla llegaba hasta el final y volvía a salir. Cerca nuestro,a la distancia de un brazo, Mario y Esther se encontraban haciendo un 69,el encima,mientras la compañera mulata de Esther se preparaba para penetrarlo. Su larga polla con un rosado glande brillaba cuando poco a poco empezó a introducirla en el culo de Mario. Ya dentro lo agarró de las caderas y empezó a bombear en su interior con suavidad subiendo despacio el ritmo. Viéndolos empecé a sentir como un calor me recorría el cuerpo bajo las embestidas de Emma y mirándola a los ojos tuve un orgasmo brutal. Emma seguía bombeando en mi interior mientras yo me corría entre espasmos apretándola contra mi. Quedé derrengada tumbada en el diván sintiendo aún en mi interior la dura polla de Emma moviéndose lentamente hasta que se agachó y le dio un suave beso en los labios antes de levantarse y dirigirse hacia el otro grupo. Esther ya había tenido un orgasmo producido por la ágil lengua de mi marido y aunque aún no se había retirado Emma se plantó delante de él acercando su tiesa polla a su boca. Mario no se lo pensó dos veces y la rodeó con sus labios ...
... comenzando a lamerla de arriba abajo mientras la negra polla de la otra chica bombeaba en su interior. No tardó Esther en separarse y acercándose a mí se sentó a mi lado alargando me una botella de agua que bebí con ansia. Mientras charlabamos no quitaba ojo del grupo viendo a mi marido recibir placer y veía como ambas pollas desaparecían,una en su boca y otra en su culo. Las manos de Esther me acariciaban los muslos suavemente mientras también miraba a los demás y me decía cómo estaban disfrutando los tres. Una de sus manos acariciaba mi entrepierna sin llegar a profundizar y poco a poco fui excitando me cada vez más viendo esa escena. Al poco rato mi coño ya estaba húmedo de excitación mientras los ágiles dedos de Esther separaban los pliegues y rozaban suavemente mi clítoris provocándome pequeños latigazos de placer. Vi como Emma y la otra chica se separaban de mi marido y como Emma se tumbaba en el suelo haciendo que Mario se sentará sobre su dura polla introduciéndola en su culo. Mario empezó a cabalgarla mientras la otra chica se arrodillada y se introducía su dura polla en la boca agarrando sus huevos. No tardó en incorporarse y girándose se sentó sobre ella introduciéndosela en el ano de un solo movimiento. Poco a poco acompañaron sus movimientos cogiendo ritmo y veía como su negra polla se bamboleaba. Los dedos de Esther seguían jugando con mi coño, ya introduciendo dos de ellos ,masturbándome con suavidad cuando sentí su lengua en mi ...