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Una nueva etapa
Fecha: 03/06/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Moncerebro, Fuente: CuentoRelatos
... abrazarla, Dinorah se sentó en el sillón para que Vale le devolviera el favor. Yo le dije a Dinorah que abriera sus piernas para que Vale la chupara (¡dios qué vagina tan joven y rica! Pensaba hacia mis adentros al ver las piernas abiertas de Dinorah), mientras que puse en cuatro patas a Vale. —No aguanto las ganas de cogerte mi amor… ¡Espero te guste así! —le dije, a lo que Vale volteó a verme con la cara enrojecida, en clara señal de aprobación. —¡Cógeme! Anda mi amor, métemela. La escena de ver a mi pareja haciéndole sexo oral a una chica tan atractiva me parecía simplemente de otro mundo. No recuerdo haber sentido tanta excitación. Me volví un animal y pronto sacaba mi miembro completamente para volvérselo a meter: —¡Toma mi verga amor! —¡siii métela toda! Me dijo Vale ya completamente entregada.— ¡Anda dame duro! En algún punto fue tanta mi excitación que la dejé de penetrar para enterrar mi cara en su culo, con esa vagina empapada que se veía deliciosa, y también subí la lengua hacia su ano para chuparlo y acariciarlo con mi lengua. Un gemido más intenso de Vale me dio la confianza de seguir adelante. Dinorah por su parte se metía los dedos en la boca y acariciaba los pechos de Vale. —¡Qué bien lo haces! Le dijo.— anda, ¡succiona mi clítoris como una perra! Le dijo agarrando del pelo a Vale (lo que me sorprendió ya que por lo general a mi novia no le gusta que le tiren del cabello, pero esta vez estaba totalmente entregada). Vale solo se dejó ...
... llevar y siguió mamando sin parar hasta que Dinorah se enfundó en un violento orgasmo, que la llevó a retirar a mi novia de su sexo: —¡¡Ooooh oooh!! gemía Dinorah mientras estallaba contorneando la cadera. El episodio fue tan excitante que Ale y yo interrumpimos nuestra cogida para poder apreciar ese orgasmo tan poderoso. —qué rica está mi amor, y qué cachonda es esta chica —me dijo Vale mientras acariciaba el culo de Dinorah. —mucho, muy rica mi amor. Le dije, mientras decidí que era ya tiempo de intentar probar algo más de ella. Sin dudarlo y mientras reposaba un poco, acerqué mi verga a la boca de Dinorah. Ella al verla solo sonrió y sin dudarlo empezó a pegarme una gran mamada: —Mmmh sabes rico muy rico Tomás, ¡a la vagina de Vale! Cada mamada de Dinorah era el cielo en la tierra. Subía y bajaba con una destreza que en algún momento tuve que interrumpirla para no venirme. Impactado por la belleza de Dinorah, decidí pasearle mi verga en toda su cara, embarrándola con los fluidos que ya teníamos de los tres. Después le hice la cara a un lado para ver mi verga entrar y salir marcándole la forma de hongo en las mejillas. —¡mmmhh qué buena verga tienes! me dijo Dinorah, clavando sus ojos en los míos. Por un momento olvidamos a Vale, quien veía con una cara de fascinación cómo mi verga dominaba a Dinorah. —Cógetela mi amor. Que disfrute ahora ella. —¡Claro que sí amor! Le respondí con mi verga tan dura como roble. Cuando abrió las piernas, bajé ...