1. Juegos de cama. ella


    Fecha: 05/06/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Deepcore, Fuente: TodoRelatos

    ... preciosa”
    
    Carla, que así se llama nuestra protagonista, suspiró sin decir una palabra y mantuvo sus piernas abiertas pese a que le costaba un gran esfuerzo.
    
    Las reglas que había establecido es que la comunicación verbal sería mínima. No debían hablar salvo para recibir breves órdenes o para parar algún acto no debido.
    
    La madurita profesora, extendida en la cama en forma de cruz mostraba su cuerpo moreno perlado de sudor. Las marcas blancas del bikini presentaban un agradable contraste que resaltaba sus tetas y pubis blanquecinos, este último adornado con una fina tira de vello.
    
    El alumno contempló con satisfacción el cuerpo de su amante, acarició las tetas con suavidad arrancando un gemido de gusto que fue acallado con un dedo en la boca en señal de silencio.
    
    Besó su cara levemente y ella volvió el rostro para intentar besar sus labios, pero él se separó dejándola frustrada. Pequeños besos se esparcieron por la cara, la frente, la nariz y los lóbulos de las orejas que mordisqueó glotonamente. Un suave piquito se posó en los labios. Ella intento profundizar más el beso, pero él no la dejó. Quería mantenerla lo más frustrada posible para después desatar el cielo del placer. En eso ya era un alumno cum laude. Había aprendido de su profesora y, probablemente, ya superaba a la maestra.
    
    Empezó a lamer los dedos. Primero la mano derecha. Uno a uno, hasta llegar al pulgar que introdujo en su boca y empezó a mamar como si fuera una pequeña polla o un enorme ...
    ... clítoris. Con la mano izquierda hizo lo mismo metódicamente. Bajando por el interior de los brazos, lamiendo y mordisqueando, llegó a las axilas que masajeo y lamió lentamente en toda su superficie. Ella gimió ante estas caricias. Sus axilas eran muy sensibles a las caricias y a las cosquillas. A veces había usado su polla para masajear las axilas, cosa que había puesto a Carla como una moto, una moto caliente si se permite el símil.
    
    Prosiguió por sus pechos, que sobó y “amasó” contundentemente antes de lamer y chupar los pezones durante largo rato. Lamió las dos mamas completamente, por arriba, por los laterales y por abajo, sumiendo a la profesora en un profundo y continuado cosquilleo de placer.
    
    Se retiró unos momentos y, sin que ella lo viera ya que seguía vendada, se desnudó completamente. Su miembro estaba ya en erección y sus depilados testículos tensos. Movió su rabo un par de veces de arriba abajo y se subió a la cama abriendo sus piernas y acercando su virilidad a la cara de ella.
    
    - ¡Chúpame los huevos! – dijo, mientas los ponía al alcance de la boca.
    
    Ella se relamió y empezó a lamer el más cercano a su boca. Lo lamía y mordisqueaba el escroto hasta que consiguió meter uno de ellos en la boca. Le hubiera gustado tener las manos libres para jugar con el otro testículo y con la polla, pero el estar restringida le daba un nuevo sentido al juego amatorio. Los dos huevos fueron lamidos a conciencia y absorbidos uno a uno. Aunque a veces podía introducirse los dos ...
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