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Aquel verano cambió mi vida; fue en el bosque donde me encularon.
Fecha: 07/06/2026, Categorías: Gays Autor: Danisampedro91, Fuente: SexoSinTabues30
... empezó acariciándome el culito que yo creo que ya se me abría solo de lo caliente que yo estaba, viendo que yo no decía nada ni nada les protestaba, me dejaba hacer sin decirles nada. Anda, que no te de vergüenza, ya verás como te va a gustar, me decía manoseándome el culito y comprobando lo empalmado que yo estaba. Poco a poco al que le acariciaba la polla me fue acercando la cabeza a él, hasta que se apoderó de mi boca la cual empezó a saborear, pasaba su lengua por mis labios, luego los empezó a mordisquear y por último metió su lengua en mi boca, empezando a darme el morreo de mi vida. Al ver que yo ya me dejaba, me fueron llevando más para dentro de aquel pequeño bosque, vamos un poco más para adentro, así nadie nos verá, me decían mientras me seguía comiendo la boca y el compañero me empezaba a ir quitando la ropa, primero me bajó las bermudas, dejando que cayeran a mis pies, luego fue a por el bañador, quiso bajármelo así directamente, pero al ver que no bajaba, empezó a buscar la cuerda con la que lo apretaba, deshaciendo el lazo a la vez que metía sus manos por dentro, empezando a acariciarme la polla y huevos, viendo lo empalmado y caliente que yo estaba. Bufff que caliente estás, y Dios que culito más rico que tienes, joder como lo vamos a pasar, ya verás como vas a llorar del gusto que te vamos a dar, me decía terminando de sacarme el bañador junto a las bermudas. Nada más quitarme las bermudas y bañador, cuando me los empezó a sacar de los pies, la ...
... camiseta que llevaba puesta me cubría parte del culito y genitales, cuando al verme así, soltó otro alago. ¡Joder que cosita más linda tenemos! Bufff como lo vamos a pasar, que nenita más preciosa eres me decía pasando sus manos por mi todavía virgen culito a la vez que me iba levantando la Camiseta, hasta quitármela por completo. Mira que cosita más hermosa, Fabián, mira que bomboncito, me decía dándome la vuelta para que al que al parecer le llamaban Fabián, el que me acababa de dar el morreo de mi vida y el que tenía aquella enorme polla que tanto me gustaba, me contemplara. No solo se quedó contemplándome, sino que empezó a pasar sus manos por mi culito viendo lo que muy pronto iba a penetrar, haciéndolo suyo. Mientras Fabián me acariciaba el culito, el compañero me acariciaba los genitales, viendo lo caliente y excitado que yo estaba. ¡Dios que bueno estás! Me decía acariciándome los genitales a la vez que llevaba su boca a mis pequeñitos pezoncitos, los cuales estaban erectos y duros igual que mi polla, empezando a morderlos, haciendo que me estremeciera de gusto a la vez que empezaba a gemir. ¿Ya lo hiciste alguna vez? Me preguntaba el compañero que me mordisqueaba los pezoncitos. Ahí fue cuando escucharon mi voz por primera vez, al decirles yo que no. Decía que no a la vez que movía la cabeza en señal de negación. Bufff, soltó el que me acababa de preguntar, ¡joder así que además de una hermosura tenemos un virgen. Pues no tengas miedo, ya verás cómo ...