-
Un paseo por la playa (3)
Fecha: 07/06/2026, Categorías: Bisexuales Gays Sexo con Maduras Autor: Rubemhot, Fuente: SexoSinTabues30
Mi culo palpitaba, endolorído. Estaba tan abierto, vacío, que parecía me hubiese hecho caca encima. Notaba como el semen salía de mi ano y escurría por mis piernas, notaba el olor, a caca de mi ano y el semen del señor. A la vez que éste, se levantaba sobre mi, me liberaba de su peso mi espalda. Escuchaba sus resoplidos mientras se incorporaba con dificultad. Yo, por mi parte, fui consciente que me había corrido. Noté que mi tripa, mi pene y parte del sofa, está pegajoso de mi semen. Me había corrido sin haber sido consciente de ello. Mi señor maduro observaba la escena, a cierta distancia, sonriendo, viendo lo que ocurría. Mi cara de confusión, de excitación, al haber sido tomado por su amigo. A la vez que se sentaba a descansar en el sofa, aun jadeando, y su pene flacido. Yo, lo miré, y dude un poco. El sofá seguía manchado de mi semen. Me recosté, notando como mi tripa se mojaba con mi propio semen. Separe un poco las piernas, sabedor de lo que iba a ocurrir. Mi cabeza casi apoyada en el regazo del otro señor maduro. Detrás mío, veía como se colocaba mi maduro, como caía al suelo su pantalón, como asomaba su pene grueso, grande, pero aun flácido. Empezó a masturbarse, notaba como su capullo rozaba sobre los cachetes de mi culo. Esto me excito, yo movía suave mi culito como para buscar su capullo, para buscar ese roce. Me gustaba sentir que le excitaba, que se ponía duro deseando follarme. Noté que con la otra mano, acariciaba mi ano. Usaba el ...
... semen de su amigo como lubricante, para que no se cerrase. Notaba su dedo recorrer mi ano, lo abría, lo metía, lo ensanchaba. Mientras veía que su pene se volvía más duro. El otro señor, casi pegado a mi cabeza, empezó a acariciar mi cabeza. Cuando mi maduro ya tuvo tieso su pene, me pidió que abriese mi ano. Yo, así tumbado como estaba, separé ambos cachetes, con ambas manos. Veía de reojo como contemplaba mi ano abierto. supongo que sucio del semen de su amigo y de mi caca. Note como buscaba con su punta mi entrada. Como presionaba, como tanteaba…hasta que mi culo empezó a separarse, a abrirse, mientras un trozo grueso de carne duro entraba en mi ano. Su pene era más grueso que el de su amigo. Dolió más que el anterior, parecía que se iba a desgarrar. Me notaba lleno, con dolor, como si tuviese unas terribles ganas de hacer caca. El debía saber como me sentía, quizá no era el primero en haber experimentado su pene, así que se iba deteniendo de poco a poco, conforme iba entrando, para que mi ano se acostumbrase a tal enorme pene. Apenas sentía mi pene. Hasta que note su cuerpo contra mis cachetes. Me la había metido entera!! Uff…yo me retorcía en el sofá. El señor que tenía junto a mi, sabedor también de como iba la situación, empezó a jugar con un dedo en mi boca. Era un dedo aspero, grueso, que sabia fuerte. Lo metía en mi boca, la recorría, lo llevaba por las encías. Pretendía que lo chupase. Cuando no tenía la boca abierta por el dolor, la cerraba ...