1. Mi esposa (1): El inicio


    Fecha: 08/06/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Juan, Fuente: CuentoRelatos

    ... sentamos y pedimos unas bebidas, al rato uno de los amigos de Juan me dijo de ir a jugar al sótano al billar. Cuando acabamos la partida y volví a la mesa cual fue mi sorpresa al ver que no había nadie, estuve esperando durante más de una hora y harto y cabreado de esperar me fui al hotel.
    
    María llego al amanecer y al verme despierto y con cara de pocos amigos me dijo “¿Cómo es que no has venido?”
    
    “Eso digo yo, ¿cómo es que no me esperasteis?” Respondí.
    
    “Es que Juan me dijo que luego vendrías”.
    
    “Y bien ¿dónde has estado?” Pregunte en tono cabreado.
    
    “En casa de Juan con todos sus amigos”.
    
    “¿Y que es lo que hiciste?” Insistí.
    
    “Nada” respondió ella, “nada seguro que no, puesto que estuviste toda la noche, te lo repito por última vez ¿qué paso?”
    
    “Pues nada más llegar -comenzó ella- Juan y otro, que se llama Carlos, me desnudaron mientras llenaban mi cuerpo con sus besos, mientras los otros miraban al tiempo que gritaban “cómele el chocho”. Carlos se agacho y poniendo una de mis piernas encima de su hombro introdujo su lengua en mí chorreante clítoris mientras Juan y yo nos besábamos enroscando nuestras lenguas. Pronto note como unas manos separaban mis nalgas y una lengua me hurgaba en mi culo, era otro de los muchachos que se había unido a la fiesta.”
    
    Yo estaba cada vez más cabreado, pero también más excitado al oír el relato de mi mujer, así que le dije “Sigue, ¿qué más paso?”
    
    “Luego me llevaron al sofá donde se sentaron dos de ellos obligándome ...
    ... a chuparles la polla, mientras los otros me metían sus lenguas en el culo y el clítoris. Luego me senté encima de la polla de Juan mientras Carlos me enculaba y los demás me daban sus penes para que se los chupara. Cuando ambos se corrieron uno que se llama Pedro me agarro por los pelos y poniéndome de rodillas me obligo a limpiarles los penes a Juan y Carlos, cuando estuvieron sin una gota de semen me puso en pie y levantando unas de mis piernas me penetro mientras unos de sus compañeros hacia lo mismo por mi culo”.
    
    “O sea, puta, que te estuvieron follando toda la noche ¿verdad?” Le pregunte, ella me dijo que si, que había sido satisfecha sexualmente como nunca jamás antes y que si no me gustaba pues que me jodiera.
    
    Después de eso estuvimos varios días sin apenas hablarnos y sin salir por las noches, pero lo cierto es que cada vez que pensaba en lo sucedido e imaginarme a mi esposa follando y disfrutando me ponía el pene duro como una piedra.
    
    Al llegar el fin de semana nos encontramos a Juan en la playa, nos pidió disculpas por lo pasado y nos invitó esa noche a cenar en un buen restaurante de la zona.
    
    A las nueve y media llegamos al sitio donde Juan nos esperaba, se besaron mi mujer y él, lo cual aprovecho para susurrarle al oído, y que yo oí, que como lo había pasado en su casa, ella con un gesto cariñoso le dijo: maravilloso.
    
    La cena transcurrió de lo más normal, al finalizar y salir al parking Juan pregunto “¿Dónde vamos?”, “Di tu algún sitio, puesto que ...
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