1. Confesión de una mamadora compulsiva (< de edad)


    Fecha: 11/06/2026, Categorías: Hetero Autor: Orlok82, Fuente: SexoSinTabues30

    ... contracciones de placer. Yo NO voy a poner mi boca en eso.
    
    Este capítulo fue hecho en honor a Nacho, quien dice que soy una repartida y *****… Tiene razón.
    
    JUGANDO A LAS ESCONDIDAS Me encontré de vuelta acompañada de la presencia del pelinegro y encantador Simón, acostada en su cama. Mi palma se deslizó pausadamente desde su pezón derecho hasta la mitad de su tonificado abdomen. Descansé mi mano ahí, acercando mi rostro hasta su cuello; Su esencia acaramelada enviaba vibras gratificantes y sugestivas a cada pulgada de mi cuerpo, haciéndome cuestionar cómo obtuve la conveniencia de ser penetrada por semejante personaje tan seductor. Mi mano siguió su recorrido hasta encontrarse con unos pelos insuficientemente rasurados, pronto encontrándose con un delicado, fuerte y estático pene. No era mi primer encuentro con este personaje ni con su minúsculo miembro, pero esta vez estaba decidida: quería ser penetrada y besada por Simón. Observe mientras deslizaba el condón lubricado de manera perfecta en su verga, todo mientras sus ojos miraban fijamente a mis pequeños ojos marrones. Se posicionó encima mío. Y yo, perdida en su mirada y en el deseo tan extraordinario de que me diera un beso, ignoré el contacto que la punta de su pene formó con los labios de mi vagina. Su cara se acercaba más y más paulatinamente; Movimientos placenteros fueron compartidos cuando nuestros labios se tocaban rítmicamente y nuestras lenguas tenían contacto ligero. Mientras los besos se volvían más ...
    ... salvajes y profundos, y yo gemía de placer, Simón vio la oportunidad perfecta que se le presentó de finalmente meter su pene dentro de mi hueco apretado. El placer que en algún punto sentí, pronto se convirtió en un dolor agudo y cautivador mientras ingresaba la punta completamente. Separe mis labios de los suyos para soltar un fuerte gemido de desconsuelo; Siguió empujando su pequeño tamaño dentro de mí, ignorando las señales de suplicio que le estaba dando. —Puta, me duele demasiado —le comencé a susurrar débilmente, hasta que sus labios interrumpieron mis súplicas con otro beso. —Relájate… Si me dejas metértelo una vez hasta el fondo, te va a dejar de doler —prometió. —No sé…el dolor está demasiado intenso —le contesté, pero nuevamente, me encontré siendo interrumpida por su boca rozando mi cuello, lo que pronto se convirtió en besos absorbentes. Su pene continuó empujando cada vez más profundo, creando un dolor más y más comprometedor cada segundo. Sentí un gran alivio al asumir que empezaba a retirar su pene de adentro de mi vagina, pero fui decepcionada al darme cuenta que solo lo hacía para ingresarlo nuevamente. Repitió este movimiento varias veces, sollozando en placer. Resumió dándome besos gozosos, los cuales no puedo negar, mandaban olas de placer por todos mis interiores; el goce de mis labios se empezó a reflejar en mi vagina al volverse más lubricada instantáneamente. Finalmente convencí a Simón de que ser penetrada no generaba placer mutuo, solo dolor. Accedió a ...
«12...161718...22»