-
Confesión de una mamadora compulsiva (< de edad)
Fecha: 11/06/2026, Categorías: Hetero Autor: Orlok82, Fuente: SexoSinTabues30
... inmediatamente se convirtieron en algo muy personal y ganoso para hacer en público; me encontré siguiéndolo a su apartamento para poder ampliar la demencia de la noche, al igual que posiblemente ganarme un amigo, o eso deseaba. Su pene estaba rozando mi lengua. Nos encontrábamos ubicados en la parte superior de unas escaleras descoloridas y oscuras, yo sentada en una mientras él se sostenía parado. Comenzó a hacer de las suyas para ir en busca del premio mayor o la reconocida satisfacción que todo hombre busca cuando su pene es saboreado por una mujer: que ella sienta ese líquido caliente dentro de su boca. Su verga masiva, imperfecta, y no amigable al olfato impactó en mis ganas, causando desinterés, el cual eventualmente se empezó a mostrar en mi rostro y acciones. Pensándolo bien y evitando ganar una mala fama en cuanto a mis habilidades de dar un blowjob, decidí acabar sin hacer muy evidente lo que me ocurría y lo que pensaba. Ya eran nueve. Nueve en menos de un mes. Semanas después, recibí una llamada extraña a mi celular en una de las tradicionales tardes soleadas de Cartagena, en la cual la voz de un hombre conocido, Simón, expresó “Eres lo mas puta y ****** con la que tenido algo,” incluyendo muchos otros insultos a los cuales ignoré y dije “nunca intentes matar a la culebra por la cabeza sin saber”. La regresada a Bogotá y al colegio definitivamente iba a ser dura, y los chismes de mis actos serían próximamente conocidos por todos. Pero lo que nunca esperé ...
... era ser tan brutalmente maltratada por la gente en la que invertí tanto tiempo en Cartagena… BOGOTÁ Ya nada era lo mismo. Los ojos cautelosos de aquellas personas que se encontraron presentes en los momentos de demencia que sucedieron en Cartagena me seguían en los pasillos. La nueva atención que fue evidente desde que puse mi primer pie de vuelta en el colegio ¿Los estudiantes se habrán enterado de todo lo ocurrido en las vacaciones? En el pasado, siempre muy pendiente de las pocas miradas que recibía o del contacto visual que ocurría con extraños de vez en cuando, ya dominaba quienes eran las personas que posiblemente poseían algún tipo de interés en mí. Por lo tanto, no fue difícil notar que más ojos de lo usual descansaban en mi presencia cuando pasaba por los corredores. Y admitiré que al comienzo no estaba resguardada; quizás era mi mente que lo estaba imaginando, pero lo que pronto me llevó a darme cuenta de que mis actos inadecuados no parecían haber causado daño alguno a mi reputación fue la cantidad de miradas multiplicadas y de saludos inesperados en los corredores; esta fue la oportunidad en la cuál me di cuenta: Esta divulgación desagradada por muchos no me estaba llevando a ningún lugar en el cuál no quería estar… Estaba mejorando mi entorno social. Y debo admitir que la atención rutinaria me estaba agradando… Me estaba fascinando. Se resumía en ser infinitamente reconocida por hacer algo que siempre esmeré poder engendrar: divertirme con hombres que no me ...